La guardia civil española detuvo
recientemente a dos marroquíes en el puesto fronterizo de Melilla. Suscitando
su curiosidad, los policías han registrado una bolsa de deportes que una de
ellas llevaba. Y a su gran sorpresa descubrieron a un bebé semi asfixiado por
falta de oxigeno.
De,
respectivamente 27 y 30 años de edad, una de las cuales reside en Melilla,
estas mujeres fueron sospechosas por la policía española a causa del
nerviosismo y la ansiedad que mostraban sus rostros, acabando por indicar al
bebé agonizante.
Interrogadas
sobre el origen del bebé, una de ellas pretendió ser su madre.
De
sexo femenino, el bebé, de apenas un mes y medio, ha sido colocado en el
servicio social encargado de los niños abandonados, en espera de los análisis de
su ADN para saber si ha sido secuestrado en territorio marroquí.
Días
después la policía española ha indicado que hasta ahora no ha recibido ninguna
denuncia respecto a la desaparición del bebé.
Las
dos mujeres han sido colocadas bajo vista acusadas de haber puesto en peligro
la vida de la pequeña y de cometer una infracción en los derechos de
extranjeros para la mujer que reside en Melilla.

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