
Hay un refrán que dice: Frito en su propio aceite. Es el caso de
Israel. Tiene un fondo material, financiero, moral y psicológico... que nadie
tiene en el mundo gracias al aporte siempre presente de los países occidentales
que en muchos casos contra sus propios intereses. Me acuerdo que cuando
estudiaba en España en el politécnico muchos profesores y libros nos citaban
con orgullo inventos y técnicas israelíes como si fueran de ellos. En realidad
todo se elaboraba en las diversas regiones de los Estados Unidos, con dinero,
laboratorios y gran número de científicos norteamericanos pero todo atribuido
al inteligente y reciente estado israelí. Pues miren ahora las ironías del
destino: Occidente se queja de la concurrencia israelí. Tal vez, un día habrá
una gran alianza entre Israel y el mundo árabe y musulmán contra ese occidente
en decadencia inevitable....Nadie sabe lo que el destino nos reserva, pues al
fin y al cabo desde el punto de vista racial, cultural y religioso, los hebreos
y los árabes no son muy diferentes. Los nazis odiaban tanto a los judíos como a
los árabes...
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