Sin que me
lo dijera, al ver esta mañana a mi peluquero supe que me esperaba, casi, diría yo,
con ansias.
- ¿Cómo van
las cosas? Pregunté indagando lo que me “preparaba “
- Bien… bien,
como siempre
- Hamdulilah
Marco una breve pausa, convergió
su mirada hacia la calle como si se trata de algo absolutamente fortuito y de
poca importancia y…
- ¿Has leído algo
sobre la irritación real con Benkiran?
- Pues si, lo
que has leído tu y los que siguen este tipo de cosas
- ¿Y qué te parece?
- La verdad
es que, en vísperas de elecciones me
parece normal.
- ¿Eso… eso…
bien dicho? A mí personalmente me parece que hay gato encerrado
- ¿A qué te refieres?
- No creo que
Su Majestad revela este tipo de confidencias o de maneras de actuar a “fuentes próximas
a Palacio”.
- Posible, pero…
- Posible…
todo es posible. Benkiran, es de notoriedad pública un hombre espontaneo y esto
hace, en gran parte su carisma y los que hablan sin pensar suelen incurrir en
errores o cuando menos en indelicadezas.
- Creo que lo
has respondido todo.
- No.
- ¿Cómo no?
- Yo tengo
serias reserva sobre el argumento esgrimido al respecto de que “SM
no aprecia que se divulgue el contenido de sus conversaciones, menos aun el de
sus gestos privados”. La alusión aquí a la “revelación” por Benkiran de un regalo
(un reloj) ofrecido a su madre por el monarca”.
- ¿Por qué?
- Mira. Es elemental,
lógico y- hasta normal: si Su Majestad no aprecia que se divulgue sus con
versaciones y sus gestos privados, me cuesta mucho creer que el Soberano pudiera apreciar que se divulgue sus
sentimientos para con su Jefe de gobierno y en una publicación extranjera ¿Qué
te parece?
- Si lo dices
tú, así será…

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