Buenos días Marruecos:
Efectivamente aunque hay
silencio y silencio. Los marroquíes preferimos mil veces un silencio
ensordecedor como el que observan
nuestros gobernantes sobre los grandes temas que nos preocupan, lo que
no nos impide formular todos nuestros votos para que estos gobernantes hicieran
buen uso de sus responsabilidades. Es decir: una buena gestión de los
expedientes que se les confían.
Hoy por hoy, es lo que es
mucho, menos una crisis entre Estados
Unidos y Marruecos. Digamos un mal entendimiento amistoso.
Como dábamos cuenta anoche la
embajada americana en Rabat ha expresado sus excusas al patrón del polo
securitario DGSN-DGST, A1bdellatif Hamouchi por haberle introducido en un asunto
en el que nada tenía que ver.
Ligereza… falta de rigor y hasta
irresponsabilidad, habida cuenta de las
pretensiones del departamento de Estado en su manía de gendarme de todo en el mundo hasta de derechos humanos.
Ahora resulta que, a lo mejor,
todo lo que nos dicen sobre Corea del Norte es inexacto.
Allá ellos… Nosotros nos limitamos
a lo nuestro: si se han equivocado una vez se habrán equivocado mil veces. Y
esto no es un ejercicio sano para una súper-potencia, la única de nuestro pobre
mundo.
En efecto, a lo nuestro y…
punto. Que nuestros responsables hicieran, esta vez buena gestión del asunto y
de las excusas de la embajada americana en nuestra capital. Que no levanten la
uve de victoria y luego resulta que ni Rusia ni estados Unidos estaban con nosotros.
Para Estados Unidos sus
relaciones con Marruecos son estratégicas, constituyendo como señalábamos ayer
una constante que no puede ser fácilmente alterada por ninguna administración y
menos aun por el enemigo de turno.
Todo vuelve a entrar en orden.
Estados Unidos tienen mil maneras de zanjar sus problemas y de solucionar sus “pinchazos”.
Han pinchado, seamos indulgentes, que es la única manera de salvaguardar los
intereses supremos del país, no solo con Estados Unidos, sino con todo el
mundo.
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