A primera vista parece que Rusia solo quiere Siria y que está
dispuesta a dejar el resto de los países de Oriente Medio a Estados Unidos.
Más o menos… lo que explica la importancia geoestratégica de aquél país
árabe (Siria), verdadero obstáculo ante los planes de Estados Unidos y de la OTAN
en la región y de sus satélites y domésticos regionales.
Pero, como reza el refrán ruso: “queso gratuito se encuentra solo en
una ratonera”.
5 años de guerra y mil realidades que aparecen y desaparecen,
reaparecen para eclipsarse de nuevo. Todo en torno a los intereses de unos y
otros y no de los países de la zona. Rusia que ha cobrado su salud geopolítica y
geoestratégica gracias a Siria y Estados Unidos que está llegando a la abstracta
conclusión de que “todos los árabes son iguales, Bachar u otro… da igual”.
Siria de más, Siria de menos. El único vencedor… el único ganador es Rusia y su
venta de ilusiones. Siria fue el puente quela hizo llegar a muchos otros países,
incluidos los más moderados o los menos convulsivos que van optando, uno tras
otro, a pesar de que el verdadero juego aun no ha terminado y de cierta forma
ni siquiera ha comenzado, por “la fidelidad rusa”.
El régimen sirio lo sabe:
trampa mortal. Luego nada será como antes. Moscú está haciendo todo su posible
para que sea así. Pero antes y después de todo los que confían o hayan confiado
en Rusia saben que tarde o temprano lo pagarán caro… carísimo. Washington que
no perdona a los que permitieron a Rusia recuperar protagonismo de todo tipo y países
medí orientales que lamentan la presencia rusa para rato… Ni el gasoducto pasará
por Siria ni el canal por el Yemen, a menos que, a mitad de camino, Rusia
cambiara como suele cambiar de opinión y de opciones estratégicas y se aliara
con los adversarios de ayer.
El presidente Bachar el Assad y su régimen han resistido a 5 encarnizados
anos de guerra y de conspiración. ¿Pueden resistir a 5 días de la paz?
Mal menor y mal mayor. Rusia es el segundo. Nunca… jamás irá sin
cobrar lo que ha invertido y que sabe, desde el comienzo que nadie podrá pagarlo.
Pero pagar y pagar se puede pagar de mil maneras y es lo que inquieta a Estados
Unidos y sus planes en la región: Con Rusia, Oriente Medio nunca volverá a ser
lo que era. Cuando se apague aquí, se encenderá allí. Los que apostaron por el
régimen sirio se encuentran con otro ruso y los que apostaron por el otro lado,
se encuentran y se encontrarán con nada… absolutamente nada y entre ambos miles
de millones de dólares se van a invertir en la compra de armas y en la destrucción
de lo que nunca debió ser destruido.
Rusia calculo atinadamente… es el momento de cobrar.
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