Calma en Oriente Medio La paz-Chanchullo

storybild

En Viena, americanos, rusos y Naciones Unidas tratan de configurar lo que podría ser una solución política para Siria. Ellos y nadie más. Todo el resto es actor secundario y decorativo. La Liga árabe ni siquiera esto. Está, desde hace anos, justamente donde no debe estar y ausente donde debe estar.
Y es lo peor que debía ocurrir a la región. Ni a americanos ni a rusos, ni mucho menos el organismo mundial “invitado” justo para “oficializar” lo acordado, les interesa una solución justa y duradera a esta herida que ha martirizado el cuerpo árabe. Pero, como se dice, a falta de pan,  buenas son las tortas, aunque tan ásperas como la decisión rusa o americana.
Mientras tanto, el ejercito árabe sirio avanza recuperando amplias zonas que hasta hace poco era inconcebible contemplar, lo que impactaría sobre la posición de damasco en las próximas negociaciones con su oposición y con la de “otros”.
En todo este proceso, los coletazos de Turquía y las convulsiones de otras “potencias” regionales, no parecen pesar tanto como se creía o se soñaba. Al final, como en otras partes del mundo, por una u otra razón, nadie (a excepción de Rusia y EEUU y de manera caricaturizada la UE) es dueño de su destino. Todo depende de sus intereses, de sus incepciones y de sus posiciones estratégicas. Y el gran perdedor, después de la verdad y de la soberanía será, como siempre había sido, el pueblo sirio… iraquí… árabe en general.
A Siria nada le hubiera sucedido peor que la vuelta de Rusia, en tanto que actor principal de guerra y de la paz, no solo en Siria, sino en Oriente Medio. Estados Unidos hizo todo su posible para evitarlo pero, con su abstracta y contra-productiva hostilidad hacia Siria y su régimen, ha contribuido al hecho consumado… ruso.
Por conocer más que a nadie las intenciones de Moscú, Bachar al Assad hubiera, sin duda, preferido que la solución fuera otra que la puntualizada en el Kremlin. Pero…

Total con la paz o con la guerra, Siria y con ella Oriente Medio y el resto del mundo árabe, pierden autoridad, independencia de decisión y soberanía nacional y se preparan a estrenar otra más o menos larga etapa de confusión e incertidumbre.

Comentarios