Después de Rachida Dati y Najat Vallaud Belkacem en Francia, Houda Pépin en
Canadá, y muchas otras damas orgullo de este país y de la mujer en general en
diversos dominios en diferentes países del mundo, hoy es el turno de Jadiya
Arib de brillar en su país de acogida al acceder a la presidencia de la Cámara
Baja del parlamento holandés.
No cabe duda que las marroquíes brillan más fuera que dentro del país.
La señora Arib es de origen marroquí porque nació en Marruecos (Settat) en
1960, emigrando a Holanda en 1975 a la edad de 15 anos. En su país de acogía prosiguió
sus estudios en sociología, integrándose al partido socialista holandés.
En tanto que binacional, nunca olvido a su país: Marruecos en el que había sido
miembro del Consejo consultivo de derechos humanos y fundadora de la Unión de
las mujeres marroquíes en Holanda. Pero siempre se declaró más holandesa y lógica
hacia si misma debido, entre otras a las repetidas acusaciones de doble pleitesía.
De donde el diputado islamólogo y anti-marroquí (entre otros) Geert Wilders ha
calificado la elección de Jadiya Arib de
“día negro para la historia parlamentaria holandesa” en razón, justamente de su
doble nacionalidad.
Elegida en sufragio universal durante 3 mandatos en la Cámara Baja del
parlamento holandés, accede a su presidencia, en funciones, a raíz de la dimisión
de su predecesor en diciembre pasado.
Por lo tanto, diputada por el Partido laborista desde 1998, Jadiya Arib obtuvo
83 de votos sobre un toral de 134 para la presidencia de dicha Cámara.
Junto al también de origen marroquí Ahmed Aboutaleb, alcalde de Rotterdam,
es la segunda binacional que ocupa una función de primera importancia en
Holanda. Es, asimismo, la primera musulmana y árabe a acceder a tan alto cargo
en Holanda y en Europa.
Comentarios
Publicar un comentario