Buenos días Marruecos Panamá: La visita de Mezouar: tardía e improvisada

 

A raíz del anuncio por la banda del Polisario de la reapertura de su “embajada”, el ministro de Exteriores y Cooperación estaba en Panamá, donde debía hacer frente a las artimañas del Polisario en este país.
Salahedine Mezouar comenzó ayer (martes 13-1) el lado oficial de su visita a Panamá, entrevistándose con Isabel de Saint de Alvarado, vice-presidenta de la República y ministra de exteriores de este país.
Las discusiones entre los dos cancilleres han abarcado, entre otros, la cuestión del Sahara con la reapertura de la “embajada” de las milicias del Polisario en la capital panameña.
Esta apertura no es ninguna sorpresa, ya que desde el 2014 este país de América central encaraba la reapertura de esta embajada después de un año de suspensión. Desde entonces parece que la diplomacia marroquí no ha logrado convencer a las autoridades panameñas del desgarbo de su iniciativa, planteándose incluso la posibilidad de dos embajadas una de Marruecos y otra del Polisario.
Sacando las lecciones pertinentes de su inercia con Panamá, Marruecos decidió el pasado día 1 “acordar una ayuda humanitaria de urgencia de un millón de dólares a Paraguay, víctima de consecuencias de inundaciones causadas por el fenómeno de El Niño.
Seria legitimo preguntarse ¿Cómo puede suceder esto con un país como Marruecos con casi 4 millones de hispanohablantes, un importante legado cultural y literario en el mundo hispanoamericano y con un patrimonio, rico en ilustres marroquíes en las letras y en la civilización hispanoamericana?

En una palabra como en mil: porque sencilla e incongruentemente la diplomacia marroquí nunca ha tenido otra boca que la que pronuncia el francés.

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