Esta tarde,
aquí en “conacentomarroqui” decíamos: En menos de 4 días el terrorismo se ha
cobrado la vida de 421 inocentes indefensos, resultando heridos otros 481, muchos
de ellos de gravedad que siguen hasta ahora cuidados intensos. Damos incluso los detalles y algunos pormenores:
En el Sinaí egipcio (224 muertos en la explosión de un avión ruso el 31 de
octubre pasado), en Beyrut (41 muertos y 200 heridos el 12 de noviembre), en
Paris (130 muertos y 16 heridos el 13 de noviembre), en Túnez (12 muertos y 16
heridos el 24 de noviembre), en Sanbernardino (EEUU 14 muertos y 17 heridos).
Es mucho y
muy trágico.
¡Suspense! Muchos países, de los cuales
algunos del primer mundo se encentran en un estado de alerta máxima de manera permanente
y continua lo que impacta negativamente sobre el curso normal de la vida diaria
en todos sus aspectos.
¿Qué hacer?
Mucho y
nada. Los especialistas y expertos en materia de lucha anti-terrorista hacen su
trabajo. Algunos de ellos, como los marroquíes, de manera absolutamente
magistral con el reconocimiento de propios y extraños. Otros despliegan enormes
esfuerzos. Todos, lo que pueden, como si, de repente, se hayan olvidado del
modo de empleo de su invento.
Pasemos… dejémoslo
para otra vez.
Esta vez, concentrémonos
en constataciones… en ideas… en reflexiones.
Para
comenzar: Siria es un a base de donde a todas luces partirán las llamas a todo
el mundo, algunas partes más que otras. De hecho ya han comenzado como acabamos
de contar en Paris, Bamako, Sanbernardino y desbaratados sin revelar decenas de
intentonas en diferentes capitales del mundo, principalmente europeas.
El dominio
de la seguridad y màs concretamente es de los especialistas y de los expertos.
No cabe duda aunque tampoco está censurado proponer o expresar ideas.
La mía es
la siguiente: Cada día que Dios Hace, queda màs demostrado que la lacra
terrorista no tiene solución securitaria ni militar. Nadie, por màs que lo
nieguen, nadie tiene la intención ni contempla, en las actuales circunstancias
secar las fuentes de financiación y de recursos a los grupos terroristas en
Siria o en Irak ni sus apoyos evidente (aparentes) u ocultos. El fenómeno terrorista
es o lo han convertido relativo: este es terrorista, aquél opositor moderado.
Màs lejos
de Dios, cerca de Estados Unidos. ¡Aquí andamos!
No. No
tiene solución con armas, sino con la razón, la palabra y el sentido común.
Me explico:
Estamos ante una flagelo religioso-religioso. Si no lo solucionan los eruditos,
los doctos y los ulemas nadie lo podrá hacer. No obstante resulta que la mayoría
de éstos son cortesanos al servicio de intereses estatales aquí o allá.
Problema…
Que otra solución. El seno de las brigadas de lucha anti-terroristas se debe
crear brigadas psicológicas para determinar las causas, los motivos y las
pautas de una juventud rebelde, tal vez, pero ávida, como todas las juventudes
de vivencia y de diversión, optar por un
Gulag fundamentalista donde se prohíbe ( o se controla) hasta la respiración:
sin música, sin deporte, sin sonrisa ni esperanza de que las hayan.
Un caso
mera y literalmente patológico. ¿Cómo puede convencer los ideólogos de “Daesh”
a jóvenes de que matar a los inocentes o morir, pecando conduce al Paraíso?
Un trabajo
para los psiquiatras, psicólogos y psicoanalistas. La parte ineluctablemente complementaria
que falta a la lucha anti-terrorista en Marruecos y en el mundo.
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