Según el Premio Nobel y ex presidente de Finlandia: Rusia propuso en el 2012 derrocar a Bachar al-Assad
En su edición de hoy “The Guardian” publica una
declaración del Premio Nobel y ex presidente finlandés Martti Ahtisaari en la
que revela (por primera vez) que el embajador ruso en la ONU, Vital Tchourkine, habrá
propuesto un plan de paz con Siria en el momento de las negociaciones en el
Consejo del Consejo de seguridad de Naciones Unidas en el 2012.
El plan que preveía, entre otras, obligar a
Bachar al-Assad a abandonar el poder al cabo de negociaciones con la oposición
siria, se articulaba en torno a 3 ejes:
-
No armar a los
rebeldes.
-
Organizar desde ahora
(2012) negaciones entre el régimen y la oposición
-
Y finalmente permitir
a Bachear al-Assad retirarse elegantemente al término de estas negociaciones.
Martti A1htisaari
prosigue su relato: “La propuesta fue rechazada por Francia y sus aliados,
persuadidos de que los días del presidente sirio estaban contados”. No pasó
nada porque todos estaban convencidos a base de “informaciones fidedignas” de
la inteligencia militar turca de que el mandatario sirio iba a ser derrocado
por su propio ejército por lo que era innecesario entrar en los detalles.
El conflicto que había
estallado en el 2011 había producido menos de 10 000 muertos frente a los
240 000 victimas hoy.
Hubieran podido “economizar”
230 000 muertes de inocentes, pero Turquía veía de otra forma y ellos que
pretenden ser súper-informados, súper-equipados, súper dotados y…súper
imbéciles siguieron a Erdogan y sus alucinaciones en torno a su vecino y su
principal obsesión.
Más allá de su
carácter en tanto que testimonio histórico de la miopía occidental o de su
impostura, la revelación del Premio Nobel de la Paz y ex presidente de Finlandia, plantea una
serie de realidades que de ninguna forma se pueden ignorar.
1- ¿Por qué tanta insistencia, casi una obsesión en derrocar
al mandatario Al Assad, mostrando siempre cierta “indulgencia” y cierta
disponibilidad a tratar con su régimen?
2- Que Rusia, como hemos explicado en más de una ocasión
nunca fue un país que obsequia algo. Que, sin esta miopía occidental en Siria
ningún país árabe confiaba ni podía confiar en el Kremlin.
3- Que el régimen sirio se ha reforzado hasta el punto de
poder prescindir de Rusia aunque esta ultima juega actualmente la carta de su
solidaridad con su presidente.
4- Que en el 2012 Bachar al-Assad estaba dispuesto a
abandonar el poder a condición de un consenso nacional (negociación con su
oposición) y no por imposición occidental.
5- Que, desde entonces, el problema sirio ha tomado una
indeterminada dimensión con sus graves consecuencias que nadie… absolutamente
nadie puede frenar ni paliar, lo que formaba parte o surgió durante la
elaboración de la estrategia rusa en este sentido. Tanto es así que desde el
2012 Moscú vio el verdadero problema y se preparo en consecuencia dejando a
Europa y a occidente en general expuesto
a estas nefastas consecuencias. La peor de las sanciones.
6- En una vertiginosa perdida de velocidad en oriente Medio,
Rusia ha recuperado lo esencial de su patrimonio geopolítica o a expensas de
Siria, pero también y sobre todo de la torpeza de Francia y sus aliados.
7- Y finalmente, debido a la cercanía geográfica e
indirectamente (debido a afinidades más bien ideológicas), Rusia quería una
Siria viva pero agonizante en que puede actuar, como lo finge ahora, como
padrino y patrocinador.
Lo ha logrado… o casi, porque que nadie se
sorprenda si mañana o pasada se anunciara una distensión sirio-estadounidense y
el comienzo de un desenlace de esta crisis. Y es que la “buena” política es el
arte de lo imposible. P dicho con otras palabras: nunca se debe confiar en
Rusia… ni en Estados Unidos.
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