Menos de 24 horas después de unos resultados juzgados
de mitigados en la elección para los presidentes de los consejos regionales, el
partido de la Justicia
y Desarrollo (PJD) se ha adjudicado la presidencia de los principales Concejos
de las ciudades de Marruecos.
Un maremoto… un plebiscito que más allá de un éxito
electoral constituye una enorme responsabilidad. El PJD ha sido investido por
un pueblo que espera de él mucho… muchísimos… más y mejor que hasta ahora.
Casablanca, Salé, Marrakech, Safi, Agadir, Tánger,
Tetuán, Taroudant, Zagora…
¿Qué queda? Poca cosa. Por ello decimos una enorme
responsabilidad que solo un gran partido puede asumir plena y debidamente.
Hasta ahora el PJD ha demostrado que el poder no
desgasta o por lo menos no a todos. El actual plebiscito comunal podría
determinar no solo el futuro de este partido, sino y sobre todo su presente.
Y es que, con victorias tan confirmadas como la
del PJD en estas elecciones comunales, el pueblo se va a mostrar infinitamente más
exigente y más vigilante.
Una responsabilidad pero también una esperanza.
Veremos…dijo el ciego.
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