No. No me gustan las guerras. De hecho, salvo la guerra contra la pobreza,
la intolerancia, la violencia, la injusticia y la exclusión, la invasión, la
ocupación, ninguna guerra es legítima. Unos mueren, otros incitan… unos
destruyen, otros se preparan a adquirir los mercados de construcción… unos
lloran, otros les venden sus pertrechos y su “solidaridad”… unos sufren, otros
calculan los logros geopolíticos… Todos pierden, unos más que otros, unos antes
que otros, unos más “legítimamente” que otros.
Nada es más valioso para Dios y para los seres humanos que la vida… todas
las vidas. Ni héroes ni pusilánimes, ni valiente ni cobarde. Morir es vulgar…
el éxito es sobrevivir.
En efecto, entre los conceptos del Islam podemos citar
los de fe (al iman), de la rectitud (al Birr), el concepto de la Piedad (Attaqwa), el de la
libertad, el de la igualdad y el de la fraternidad, la paz, la moralidad, entre
otros. Todos en el marco de un concepto general que es el concepto de la vida.
En una de sus afirmaciones fundamentales, el Profeta
Muhammad (SAS) recomendaba, sabiamente, que el hombre se considere un extraño
en esta vida, como viajero que transita por el mundo.
La
vida es una brillante demostración de la sabiduría y el conocimiento de Dios,
un vívido reflejo de Su Arte y Poder. El es el Dador y el Creador de la Vida. Nada debe su
existencia al azar y nadie se crea a sí mismo, ni crea tampoco ser alguno.
La
vida le viene dada al hombre por Dios, y El es el Único Legitimado para
quitarla; nadie más tiene derecho a destruir una vida. Es por ello por lo que
el Islam prohíbe todo tipo de suicidios y autodestrucción y recomienda
paciencia y buena fe, cuando muere un ser querido. Cuando se ejecuta a un
asesino en castigo de sus crímenes su vida es arrebatada en virtud de derecho
de Dios y de acuerdo con Su Ley.
La
vida constituye un valor querido y estimable y ninguna persona sensata y normal
desearía perderla por su voluntad. Incluso, aquellos que, se sienten
desesperados, y ponen fin a sus vidas cometiendo suicidio lento, tratan en el
ultimo minuto de recuperar su existencia y desean recibir una segunda
oportunidad de vivir.
Ninguna guerra es justa, salvo contra la indecencia humana o de parte de la
humanidad.
La guerra como negocio. La guerra como método. La guerra como medio y forma
de conquistar lo que tienen otros… la guerra el antónimo de la paz, de la
tranquilidad y de la estabilidad.
Miles de muertos, océanos de lágrimas, incesantes gritos de horror. Todos
pierden, todos perdemos. Todas las guerras son “importación” made in USA o en
Rusia.
El tablero de la vida… en el que los jugadores son rubios (o de color) y
con los ojos azules (o negros).
Ni mártires ni victimas. La vida antes y después de todo. Solo Dios Puede
decidir de la vida de sus siervos.
No. Ninguna guerra es justa y ninguna guerra seria nunca justa por más que
lo diga Obama o Putin.
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