Todo tiene un sentido… todo tiene una finalidad y un objetivo en este periodo preelectoral, en el que la campaña (en plural) electoral/les está/están en pleno auge.
Admiren las filigranas: “En el 2016 el gobierno va a proceder a la suspensión de subvenciones de muchos productos, entre ellos el “estratégico” (eso lo decimos nosotros) azúcar”. O hoy mismo: “En la clasificación Shangai: ninguna universidad marroquí en el Top 500 mundiales”.
A veces a falta de encontrar un fallo o una deficiencia se remonta en el túnel del tiempo: “En febrero el turismo marroquí estaba casi en el punto muerto”. En Casablanca se citan estadísticas de marzo…
Muy astuto… en ninguna parte sale lo de la baja de los precios de los carburantes ni los múltiples informes mundiales esta semana sobre el ejemplo marroquí en materia de seguridad ciudadana… ni una palabra de las constataciones de las organizaciones y organismos económicos y financierotes internacionales, y nacionales como Bank Al Magreb sobre la buena salud de la economía y de las finanzas nacionales, ni siquiera la tasa de crecimiento que roza el milagro.
No. Por estas fechas solo sirven los “trapos sucios” aunque a los marroquíes nos gustaría “calibrar” a los señores candidatos por lo que son y no por lo que pretenden ser ni por el partido al que pertenecen ahora o el que acaban de abandonar ayer, o el otro que dejaron el mes pasado.
¡Santo Dios! Y yo que creía que solo se compraban votos y que somos lideres en cuanto al numero de tránsfugas políticos, ahora resulta que se compran muchas otras cosas…
Comentarios
Publicar un comentario