Por: Mokhtar Gharbi
Oficialmente, según hemos podido saber de furentes
fiables, el nuevo embajador de España en Marruecos, presentará sus cartas
credenciales, el próximo mes de septiembre 2015. Como de costumbre será
recibido por el Rey Mohamed VI.
No es un hecho imprevisto, más
bien, es muy estudiado, hasta el punto de marcarlo como intencionado y muy
sintonizado. Dos miembros, con muchos factores comunes y del mismo ámbito, el
embajador de Marruecos en Madrid, Fadel Beneich, y el nuevo embajador de España
en Rabat, Ricardo Díez – Hochleitner Rodríguez. Los dos vinieron del Gabinete
directamente a la Embajada.
El primero, jugaba, antes de ser
nombrado como embajador, un papel muy decesivo en dos temas muy importantes,
relacionados con España, de un lado como intermediario económico entre las
grandes empresas españolas, el Palacio Real español y las partes marroquíes del
mundo financiero y negocios, que el Rey Mohamed VI, les utiliza para
comunicarse con los españoles, si surgen algunas dificultades. De otro lado,
portaba los expedientes de los asuntos relacionados con España en el Gabinete
Real marroquí.
La madre de Fadel Beneich es
española granadina, y su padre, que era el médico personal del difunto Rey
Hassan II, murió en el atentado militar de 1971. Además, ha sido elegido por el
propio Rey de Marruecos, Mohamed VI, entre un grupo muy reducido de sus
colaboradores.
El segundo, el diplomático
Ricardo Díez – Hochleitner Rodríguez, secretario general de la Casa del Rey entre los años
2002 y 2011, tenía entre sus manos los importantes expedientes del Estado
Español, particularmente los relacionados con el asunto de Sáhara, de que se
considera un buen conocedor del tema.
Díez – Hochleitner, de 62 años,
ha sido embajador en la
República Dominicana, Austria, Eslovenia y
Bosnia-Herzegovina. Además ha dirigido el Gabinete Internacional de Presidencia
del Gobierno y ha sido director de Política Exterior para Europa. Tras su paso
por la Zarzuela
se convirtió en embajador de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
El nombramiento del nuevo
embajador de España, Ricardo Díez – Hochleitner, tiene una referencia
estratégica en el seno de la embajada española en Rabat.
Rabat y Madrid, al elegir estos
dos cargos, se supone que son de suma importancia para los dos reinos y sus
intereses vitales, o sea, hay que considerar muchos requisitos y condiciones en
la elección de los dos embajadores en las dos capitales.
El nuevo embajador español, está
vinculado, de una forma u otra, con el Palacio Real Marroquí, puesto que era un
elemento principal para la comunicación entre las dos cortes, cuando ejercía de
secretario en el Palacio Real Español. Ésta y otras razones conducen a que su
nombramiento es un mensaje demasiado claro para los quienes son interesados en
las relaciones bilaterales entre España y Marruecos.
Marruecos y
España están condenados a trabajar juntos con el fin de explorar los horizontes
del futuro y reforzar los lazos existentes de amistad y entendimiento en sus
relaciones bilaterales en diversos campos. Además de aprovechar la actual
situación, puesto que en la actualidad, las relaciones entre los dos países
vecinos se desarrollan favorablemente para una cooperación fructífera en varios
sectores, tanto a nivel político, comercial, económico, cultural,
científico, social y turístico.
Bienvenido señor embajador.
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