Prisiones como canteras del terrorismo: Por una acción común y concertada



Según los informes de los servicios competentes de diversos países árabes (algunos) y europeos, más del 45% de los « combatientes » magrebíes y europeos de origen magrebí de las bandas terroristas en Siria y en Irak son antiguos detenidos por delitos de derecho común reconvertidos y reciclados en las prisiones de sus países a la actividad terrorista y màs del 50% de las "plantillas" de las redes terrororistas (células dormidas y despiertas) se han radicalizado en las prisiones.
 La prison des Baumettes à Marseille, le 6 mars 2013 (photo d'illustration).
La información no es nueva, pero cobra frescura y actualidad con el arresto en Sofía (Bulgaria) de donde pensaban trasladarse a Turquía para incorporarse a las hordas terroristas en Siria, del marroquí Tawfik Mouhouch, afincado en Cataluña y un habituado de sus prisiones y dos de sus acompañantes.
Según el informe de los servicios españoles que lo detuvieron, la conversión del joven Tawfik, (25 años) se ha hecho con una cadencia tan rápida que su comportamiento en las cárceles catalanas ha sorprendido incluso a las autoridades penitenciarias.
“De un pequeño maleante, adicto a la droga y alcohol, Tawfik se ha convertido, en poco tiempo, bajo la influencia de unos predicadores que frecuentan las prisiones, en un violento extremista”, dice el informe, indicando que, incluso después de su arresto, el joven terrorista en ciernes no ha ocultado su voluntad de combatir el “Occidente impío” considerado como el origen de todos los males de la nación musulmana.
El caso de Tawfik prolifera en las prisiones de muchos países como Marruecos, Túnez, Argelia, Francia etc, donde Dae’sh descubrió uno de los mejores lugares para enrolar a postulantes al falso “yihad”.
De modo que células de predicadores, bien entrenados y bien doctrinados, consideran su estancia en algunas prisiones como una forma del “Yihad” o guerra santa cuando no una de las mejores.
Tanto en España como en Francia se sabía todo esto desde hace mucho tiempo, pero contrariamente a algunos países como Marruecos, no han tomado las precauciones necesarias para evitar que estas prisiones se transformasen, como gran parte de ellas se han transformado, en una cantera y un semillero de futuros terroristas y de postulantes al falso “Yihad”.
El “trabajo” de la preparación psíquica y psicológica de gamberros, delincuentes y detenidos de derecho común en las prisiones debe ser objeto de una atención particular, no solo por parte de los responsables de la administración penitenciaria, sino de todos los servicios de lucha anti-terrorista porque se trata de uno de los principales semilleros de las bandas terroristas.
De estas prisiones y de estos centros de detención son “laureados” los más sobresalientes y bárbaros jefes de las bandas terroristas, que, según testimonios de muchos “arrepentidos”, acuerdan una atención muy especial a la doctrina y a las operaciones de lavabo de cerebros en estas prisiones.
En países, como Marruecos, desde que los responsables han tomado en cuenta esta siniestra revelación, y desde la toma de una serie de medidas destinadas a corregir el tiro en las prisiones marroquíes, son infinitamente menos los que optan, después de cumplidas sus penas por el terrorismo e incluso por el fundamentalismo.

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