Ya van casi 5 años. Dae’sh, Nosra y muchos otros grupos terroristas con el
apoyo de “propios” y extraños llevan a cabo contra el régimen sirio una guerra
sin cuartel, sin bases y sin objetivos precisos. Sin embargo, contrariamente a
lo que sucedió el año pasado en Irak cuando el llamado “Estado islámico” conquistó
en una ofensiva de menos de una semana, casi los dos tercios del territorio iraquí,
llegando hasta los mismísimos arrabales de la capital Bagdad, en Siria y en el Líbano,
la actuación del ejército sirio y de la resistencia islámica parece haber
puesto freno al avance daeshista y de Nosra.
¿Por qué es posible aquí e imposible allí a pesar de la pretendida ayuda
americana y las no menos pretendidas coaliciones anti-terroristas, dirigidas
por Estados Unidos?
O lo que podría ser igual: ¿Quién ayuda realmente a Siria y a su ejército?
Muchos se precipitarían a señalar a Irán y a Hizbolah libanés o incluso a
Rusia.
Ni si ni no. Para saber un poco más, planteemos los guiones en caso de la caída
del régimen de Bachar al-Assad.
Estados Unidos, Turquía y algunos países europeos, particularmente Francia
y el Reino Unid, además de satélites regionales, lo han intentado/intentan todo…
absolutamente todo para derrocar el actual régimen sirio, incluido el
terrorismo de Dae’sh, Nosra y una oposición llamada por ellos “moderada”.
En vano… Pero vamos a suponer por un instante que se logra derribar a Al
Assad y a su régimen. ¿Qué sucedería en Siria?
Sin un gran esfuerzo de imaginación para recordar lo que nos dice Estados
Unidos y Occidente la lucha contra Dae’sh será larga e incluso, penosa. Difícil…muy
difícil.
Entonces en caso de caída de Al-Assad, lógicamente ¿se puede imaginar por
un segundo la instalación de una oposición “moderada” en Damasco? ¿Y Dae’sh y
su fuerza con la que ni Estados Unidos ni sus coaliciones ni todos los que
pretenden luchar contra el terrorismo han podido ni piensan poder?
Obviamente Washington, Londres, Ankara y Paris lo saben: la caída del actual régimen
sirio acarrearía automáticamente sin que nadie lo pudiera evitar, la instalación
de Abi Bakr Al Bagdad y su “califato” en Damasco, cambiando literalmente la
naturaleza de su combate y sus conquistas, porque es capaz de liquidar esta oposición
“moderada” vende patrias en menos de 24 horas.
Dae’sh de hoy es de lejos…de muy lejos diferente de lo que se había creado
para desestabilizar Oriente Medio. Como el movimiento Talibàn en Afganistán y en Pakistán, que había contribuido, junto a
Estados Unidos a su creación, la banda terrorista de Al Bagdadi está fuera de
control, tanto en Irak como en Siria. Libia constituye, en este sentido, el botón
de muestra.
Todo un crucigrama. Todos los intereses están amenazados incluidos los de
Israel.
¿Qué hacer?
La ingenuidad militar estadounidense: Esperar que el ejército sirio y Dae’sh
se consumaran en una larga guerra de desgaste antes de traer a Damasco, en una
bandeja a la oposición “moderada”.
A veces, como diría el otro, abrir un libro creer una idea, es
infinitamente más difícil que abrir una caja fuerte…
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