Poder grabar con el móvil un soborno en India y que la grabación
llegue directamente al departamento anticorrupción del Gobierno,
evitando así que las imágenes sean destruidas al ser descubierto por los
corruptos; publicar de forma anónima, en Rusia, un mapa de las pequeñas
mordidas que se pagan a diario a funcionarios públicos;
participar, en Indonesia, en un juego que explica qué situaciones
concretas de la vida diaria pueden suponer un delito de corrupción y
llevarte a la cárcel; o simplemente seguir, en Hungría, las últimas
informaciones de los casos más cercanos a ti…
Las aplicaciones o apps de smartphones contra la
corrupción proliferan casi al mismo tiempo y con la misma incertidumbre
que la aplicación de las tecnologías de la información por parte de los
gobiernos para incrementar la transparencia pública.
Su eficacia, de momento, se ha demostrado limitada, según un informe
de Dieter Zinnbauer de la Social Science Research Network. Hay enormes
limitaciones: la protección de la privacidad, la lucha contra los hackers, la gestión de los datos y, sobre todo, la validación de la información.
Pero, limitaciones aparte, el mundo de las apps contra la corrupción da sus primeros pasos en la movilización social a través de los dispositivos inteligentes y del llamado crowdsourcing (uso de miles de fuentes individuales) contra el fraude y el abuso.
He aquí algunas de las apps más relevantes.
“Proteje el dinero de tus impuestos. Informa del fraude, el dispendio y el abuso”. Con este mensaje el city controller
(interventor) de la ciudad estadounidenses de Filadelfia insta a los
ciudadanos a que denuncien por medio de mensajes, fotos y vídeos, la
corrupción y las malas prácticas municipales.
Lanzada en 2011, la app “Philly Watchdog” está disponible en
las principales plataformas para los teléfonos móviles basados en
Android y IOS. Es, esencialmente, una herramienta de denuncia. Ésta se
puede hacer de forma anónima o al descubierto, e incluye la posibilidad
de geolocalizar por medio de GPS los incidentes. Además, con un click, el usuario puede ponerse en contacto con la oficina anti fraude del interventor de la ciudad.
Aunque se ha llevado el premio de la Asociación Nacional de
Comunicadores y tiene a gala ser la primera aplicación del estilo en el
país, los sindicatos advierten que puede ser utilizada como forma de
venganza de los ciudadanos contra los funcionarios públicos, según FastCompany.com
Indonesia: ¿eres corrupto? Mídete con una app
I
ndonesia
es un país en el que, lo admiten sus propios empresarios, es casi
imposible lanzar un negocio sin prever una cantidad para sobornos. Está
en el lugar 114 de los 177 países listados en el Índice de Percepción de
la Corrupción. “La gente está acostumbrada a pagar a funcionarios por
servicios que deberían ser gratuitos”, explicaba Wahyudi, coordinador de
Transparencia Internacional en Yakarta, al diario Global Post.
El problema, en parte, es que la mayor parte de los indonesios no
tienen claros los límites de lo que es corrupción, según el organismo
anticorrupción Corruption Eradication Commission (KPK).
Por ello, el KPK ha lanzado una app con un cariz
esencialmente pedagógico: mete al internauta en un parque temático en el
que se le va mostrando cómo evitar pagar o recibir sobornos y a cambio
de eso gana un premio. Puede jugar toda la familia.
Un ejemplo citado por el diario: Digamos que trabajas para un
ministerio. Se te encarga comprar ordenadores para toda la oficina.
Tienes que pedir a las empresas privadas que te hagan ofertas. Una de
ellas te regala un ordenador para tu propio uso y te dice que es solo un
agradecimiento por ayudarle. ¿Qué haces? Si lo aceptas, aparece un
robot que te lanza un reproche: “Tienes que mantener tu integridad”.
El KPK reconoce que esta app no va a impedir la corrupción,
porque los corruptos a gran escala suelen saber que lo son, pero se
apunta a un aumento de la concienciación contra una de las principales
lacras económicas de uno de los países más boyantes de la región.
Hungría: corrupción de proximidad
K-monitor, un organismo ciudadano de vigilancia que pretende explicar cómo se usan los impuestos, ha creado una app
contra el fraude y la corrupción. A través de un mapa el usuario puede
consultar los proyectos públicos, cuánto cuestan y de dónde ha salido el
dinero para costearlos.
Incluye también un “mapa de la corrupción”, que permite buscar por
localización casos ya probados. En los abiertos, se puede recibir
información actualizada cuando se produzca.
Los usuarios registrados también tienen la posibilidad de enviar información y contenido.
Rusia: denuncia cuánto pagas en mordidas, con Bribr
En países como Rusia, existe, por un lado, la corrupción a gran escala y por otro las pequeñas corrupciones de todos los días, esas mordidas que se tienen que pagar a funcionarios públicos, a la policía o a los bomberos.
En países como Rusia, existe, por un lado, la corrupción a gran escala y por otro las pequeñas corrupciones de todos los días, esas mordidas que se tienen que pagar a funcionarios públicos, a la policía o a los bomberos.
Un grupo de 20 personas lanzó en 2012 una aplicación llamada Bribr
que permitía a los usuarios localizar de forma anónima, en un mapa, el
dinero que tuvieron que pagar en una mordida. Es el llamado crowdmapping.
En las dos primeras semanas se descargaron Bribr más de 20.000
personas y se informó de casi 200.000 euros en presuntos sobornos. Gran
parte, el 25%, eran pagos a funcionarios de universidades a cambio de
títulos y cambios en los exámenes. El segundo caso más frecuente eran lo
que pagaban para conseguir la admisión de niños en guarderías, según The Moscow News.
El manifiesto del equipo de Bribr le restaba culpa a quien pagaba el
soborno, porque, aseguraban: “en algunos casos los pagos compensan los
bajos salarios de los funcionarios, en otros las leyes están escritas de
tal forma que hacen imposible no violarlas”. La aplicación desapareció
hace un año y la página web cerró sin más explicaciones.
India: streaming directo de cobro de sobornos
Es la presentación en las tiendas de Google Play y App Store de la
aplicación anti corrupción del Gobierno de Nueva Delhi. Invita a los
ciudadanos a convertir su teléfono en una cámara espía que permita
denunciar sobornos y subirlos directamente a una base de datos del
gubernamental. La ventaja es que, incluso aunque los funcionarios
corruptos te descubran realizando la grabación y te quiten el móvil y lo
destruyan, como ha ocurrido según los responsables, las imágenes ya
están en el servidor del Gobierno y por tanto pueden ser usadas.
Es una creación del Aam Aadmi Party y el jefe del Gobierno de la
ciudad, Arvind Kejriwal. Incluye un botón de llamada a la línea de
atención contra la corrupción, que recibe unas 10.000 llamadas diarias,
según Hindustan Times.
China: el Partido contrataca con su propia app
Desarrollada por la Comisión Central de Inspecciones Disciplinarias
(CCDI, siglas en inglés), el brazo anticorrupción del Partido, ofrece
reportajes interactivos, gráficos, etc. Algunas alertas llegan cada 20
minutos.
Según la CCDI, en 2014 investigaron a 71.748 personas por
“violaciones disciplinarias”, un eufemismo en el que Pekín engloba la
malversación de fondos públicos o el soborno. En esa cifra astronómica
encontramos tanto a tigres (funcionarios de alto nivel) como a moscas (gobernadores locales, por ejemplo). El truco es hacer ruido cazando muchas moscas y acallar el malestar popular dándole caza a un tigre de vez en cuando.
Los críticos insisten en que iniciativas de este tipo no resuelve un problema endémico del que es responsable el propio Partido.
En China más del 80% de los casi 530 millones de usuarios de Internet navegan a través del teléfono móvil. Las apps
hacen furor, pero en concreto no se sabe cuántas personas se han
descargado esta. Según los medios oficiales como la agencia oficial
Xinhua, ha contado con un “buen recibimiento” por parte de los
ciudadanos.
Precisamente, no son las herramientas oficiales las que triunfan
entre los internautas chinos, magos a la hora de sortear la censura. El
problema es que su margen de acción, su ventana de tiempo a la hora de
actuar, es limitado. Hace cuatro años, por ejemplo, existía una página
llamada “Ta Shou Hui Le” (él recibió sobornos), inspirada en una
plataforma similar india, en la que los ciudadanos podían denunciar
casos de corrupción. Gestionada por voluntarios que aseguraban verificar
cada una de las alertas para evitar condenas maliciosas, fue censurada
por el Gobierno.
Uganda: Acción por la Trasparencia en app
Tres distritos ugandeses han distribuido aplicaciones móviles con
geolocalizador GPS para auditar cómo se utilizan los presupuestos
estatales, sobre todo en educación y salud. Personal y vecinos cercanos a
varios colegios y hospitales ya tienen el servicio, que pretende
descubrir los agujeros por los que se filtra el escaso dinero oficial
para estas partidas.
La clave es que, una vez descargada la app, conocida como
Action For Transparency, A4T app, un usuario puede recibir el
presupuesto y el número de trabajadores de cada escuela u hospital en
función de la propia localización GPS, según el Mail&Guardian Africa.
Si sospechan que parte del presupuestos, por ejemplo para tizas o para
vendajes, ha sido desviado, el usuario puede apretar el botón de
“silbato” para informar al webmaster y a la propia página web y de
Facebook de www.actionfortransparency.org
Al publicarlo, aseguran los creadores, y exponerlo públicamente, hay
menos miedo de ser despedido si se trabaja en el sitio, o de ser incluso
atacado. Pero es, sobre todo, una forma de desalentar la corrupción por
miedo a la exposición.
Se trata de una iniciativa conjunta del Fojo Media Institute, de la
Universidad Linnaeus de Suecia y la Fundación para el Desarrollo
Mediático de Uganda (UMDF) y el Centro para el Desarrollo de la
Excelencia Africana (ACME).
Comentarios
Publicar un comentario