Efemérides sahrauíes/ Cuando Bechir Mustafa Sayed declaraba (el 27-1- 1989): "Su majestad Hassan II nos ha impresionado"
Quien habla así del difunto monarca es Bechir Mustafa Sayed,
hermano del fundador del Frente Polisario, asesinado por los servicios de
inteligencia argelinos durante la llamada batalla de Nouakchut.
"Un gran hombre", "una personalidad
profunda con gran capacidad de negociación y cultura", "un hombre
modesto y sencillo". Ésta es la nueva imagen que el difunto Rey supo
transmitir a los representantes del Frente Polisario durante sus contactos en
Marraquech. Era el 27 de enero de 1989 y en estos términos describía Ana Camacho
en El País las impresiones de quien
fuera Nº 2 del Polisario "Me causó una gran impresión; yo esperaba al
hombre que ha cultivado la imagen de sultán medieval, deseoso de hacer gala de
pompa y aires grandilocuentes con los hombres de las jamás del desierto",
explica Bechir Mustafá Sayed al referirse al monarca alauita respetuosamente
como "Su Majestad". "En cambio", añade, "nos
impresionó al desbaratar nuestras expectativas y mostrarse, ante todo, como un
monarca moderno, profundo conocedor de las realidades de este mundo y vinculado
a la búsqueda de la paz"."Otra cosa que nos demostró es su alto
sentimiento humano, al manifestarnos el dolor que le causa la tragedia de
inuertes y orfandad que la guerra produce a diario", añade Sayed. Según el
dirigente saharaui, el Rey renunció a ceremoniales protocolarios al recibir
"de forma muy cordial y simpática", junto a su séquito, a los
dirigentes saharauis. Durante su estancia en Marraquech, los independentistas
también tuvieron un encuentro fugaz con el príncipe heredero, Sidi Mohamed. (actualmente
el rey Mohamed VI) "De él nos sorprendió especialmente su juventud; creo
que va a ser de gran ayuda para él, de cara al futuro, el ejemplo de su padre
con su capacidad para crear una atmósfera de cordialidad incluso con sus
principales
En estas charlas, en las que el rey vestía con
atuendo europeo, Hassan coincidió en que la paz negociada es la única salida
posible "ante la imposibilidad por ambas partes de dar jaque mate
militarmente". El monarca también sorprendió a sus interlocutores al
señalar lo lamentable que es para él que la guerra se nutra a costa de energías
que podrían liberarse para invertir en viviendas o escuelas.
Efectivamente “un
gran hombre” descanse en paz, Majestad.
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