Los usuarios de la red ferrocarril en Marruecos
no sabían como hacer para poder llegar a sus destinos. Un tren averiado entre
Casablanca y Rabat ha causado una perturbación general. Hacia las 6 de la tarde
en la estación-ciudad de Rabat se afirmaba que no había boletos porque los
trenes no funcionan. Hacia las 7 y pico los señorees de la ONCF puntualizaban que la
dirección Rabat-Casablanca estaba aun indisponible no así la dirección inversa:
Rabat-Tánger y lo que hay por medio… pero para el día siguiente. Ni en la
estación ni en el quinto c. había quien explicaba lo que pasaba. Un agente de
seguridad privada, cerraba con una espesa cinta el acceso a las ventanillas. El
hombre no tenía ni zorra idea de lo que pasaba.
Se limitaba a decir, repetir y
volver a repetir que “no hay trenes”.
… Y punto.
En medio de la semana esto equivalía a una
carrera contra reloj en busca de medios de transporte en común, pero no sin
jurar que “nunca mas volveré a tomar un tren en Marruecos…”
Pero el problema no es nosotros, los nacionales
aunque es de nuestro inalienable derecho disfrutar de los beneficios de la
tecnología (y no digamos alta tecnología).
Los extranjeros, tanto en la estación de
centro-ciudad como en Agdal no lograba, hacer una idea aproximativa de aquella
marimorena, resignándose en las puertas de las estaciones en espera de una
providencia que, por cierto llego para la dirección Rabat-Tánger.
Creo que los señores de la ONCF deben desplegar más
esfuerzos porque deben saber que los servicios ferrocarriles no figuran entre
los orgullos de este país. Lejos de esto, constituyen una deteriorada imagen de
los transportes en este país.
La exactitud en los horarios de los trenes, las
salidas y las llegadas y el tiempo de llegada y de permanencia en las
estaciones-paradas o escalas entre dos destinos, es, más que un lujo, una
indispensable exigencia de los usuarios.
Pero con el tiempo que llevamos sin protestar…
ustedes me dirán si llegar a las 10 es igual que llegar a las 12.
Pero, como dijo el otro un país sin tren o… mal
tren, es como un pantalón sin correa. Cae…
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