Marruecos y España van a celebrar su Undécima Cumbre bilateral el 5 de junio próximo en Madrid.
Se trata de la primera Cumbre entre los dos países vecinos desde hace casi 2 años y medio, que según fuentes del gobierno español, citadas por la agencia EFE, los dos países se han puesto de acuerdo sobre la fecha de la próxima reunión de alto nivel.
Este encuentro será presidido por Mariano Rajoy al que será el cuarto que preside desde el 3 de octubre del 2012 cuando los dos países habían reforzado su cooperación a través de la firma de una alianza estratégica sobre cuestiones económicas y temas políticos.
Esta reunión interviene tras la “Declaración de Rabat” cuando un paquete de acuerdos fue concluido entre los dos países, especialmente sobre la supresión de los visados para los pasaportes de servicio y la facilitación de la concesión de visados a muchas personalidades marroquíes, sobre el turismo, energía (sobre todo renovable), formación profesional o incluso cooperación industrial.
Esta es, evidentemente, la cara visible del iceberg hispano-marroquí. En la otra cuestiones de seguridad como la lucha antiterrorista, la inmigración ilegal, el trato de seres humanos, el narcotráfico etc.
Y es que, siendo lo que son, vecinos con un impresionante legado común, España y Marruecos si no están condenados a entenderse, si están llamados a hacerlo. Los recíprocos interés son de talla, enormes son los retos de todo tipo entre ambos.
Ahora bien dentro o al margen de la Cumbre, el estado de la lengua espanola en Marruecos deberia también figurar en la agenda de la Cumbre, entre otras mil cosas, porque lo que pasa con la le,gua de Cervantes en marruecos tanto por el lado espanol como marroqui es, cuando menos incomprensible.
Por ello se debe señala que desde hace unos anos Madrid y Rabat parecen haber creado mecanismo de protección de las que eran hasta hace poco, frecuentes crisis entre ambos. Lo corrobora el hecho de encontrar rápida y debidamente los desenlaces que hacen falta a fricciones y crispaciones en su génesis, lo que permite la reanulación de la marcha normal o por lo menos debida de las relaciones bilaterales.
En este sentido, la próxima Cumbre del 5 de junio en la capital de España, debe, por un lado, reforzar estos mecanismos de protección y crear otros inherentes de constituir una garantía para la perennidad de las relaciones entre los dos países vecinos.
España necesita a Marruecos y debe respetar sus constantes. Marruecos necesita a España y debe velar para que sus vínculos con su vecino del norte sean un ejemplo de vecindad, convivencia y de distensión y esta ecuación geopolítica y de intereses mutuos, la amistad y la cooperación no pueden más que beneficiar a todos el mundo.
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