En voz alta: El SOS del Polisario La quiebra…



 Por quinto ano consecutivo, el Consejo de seguridad de naciones Unidas invito a las autoridades argelinas autorizar un censo de los habitantes de los campamentos de Tinduf… en vano. Agravada por masivas malversaciones y robo de la ayuda humanitaria internacional, esta negativa ha obligado a los donantes a reducir drásticamente sus programas de asistencia alimentaría. El Polisario o más exactamente su cúpula pone el grito en el cielo. Las cuentas bancarias de la mayoría de sus dirigentes así como la de sus padrinos argelinos de los servicios de inteligencia militar no se ha movido desde entonces.

 

Así las cosas, el Polisario lanza un SOS a la comunidad internacional. Sin responder afirmativamente a la exigencia del organismo mundial de organizar un censo en los campamentos, la milicia afirma que de aquí al mes de julio próximo necesita por lo menos 10 millones de dólares de víveres para “alimentar a la población de los campamentos de Tinduf”., según informa “Yabiladi” en edición de esta mañana.
 Curiosamente quien lanza este extraño llamamiento es un tal Yahya Boubeini, archí-conocido por su gusto a la malversación de la ayuda humanitaria, que figura en la lista del organismo europeo anti-fraude (OLAF) como uno de los autores del robo de esta ayuda internacional y que se hace llamar “presidente” de la Media roja del Frente.
El Polisario habla pues de “una catástrofe humanitaria sin precedentes”.
¿Y Argelia? ¿Por donde ha pasado su tan cacareada “solidaridad”?
Efectivamente muchos donantes se muestras menos generosos y más impermeables a los métodos de los responsables argelinos y sus domésticos polisaristas a “cobrar” cuantiosas comisiones sobre todos los alimentos que llegan a los campamentos de Tinduf.
Peor aun: Esta drástica y generalizada baja impacta automáticamente sobre las cantidades distribuidas entre la población de los campamentos, ya que parte de esta ayuda humanitaria destinada a los mercados mauritano, argelino y Malí no ha seguido la misma tendencia”. Más grave aun: “ según todos los indicios ha aumentado porque los productos procedentes de la UE, España, Estados Unidos o Canadá son de buena calidad y por lo tanto muy pedidos por los comerciantes en los países del Sahel” indica una fuente saharaui a “Yabiladi”.
O sea: que el Sr. Boubeini y sus compinches, tanto argelinos como polisaristas siguen “chupando” y siguen consagrados casi exclusivamente a su “comercio” de la ayuda humanitaria internacional en los mercados de países “vecinos”. Lo que más que una simple malversación constituye un crimen contra la humanidad.
Sin embargo, sin tan desmesurado “apetito”  de la cúpula polisarista y su socio argelino, hubiera podido ser fácil: aceptar el censo exigido por la ONU para determinar el volumen de la ayuda humanitaria que se necesita bajo, eso tampoco lo acepta ni la banda ni su anfitrión, control de la Alta Comisario para los refugiados.
¿A quién interesa la población de los campamentos de Tinduf?

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