Lo dijo Desmond Tutu hace tiempo: "Vinieron. Ellos tenían la Biblia y nosotros teníamos
la tierra. Y nos dijeron: "Cierren los ojos y recen". Y cuando
abrimos los ojos, ellos tenían la tierra y nosotros teníamos la Biblia".
Confrontado
a una intentona militar después de dos semanas de manifestaciones callejeras,
el presidente burundés, Pierre Nkurunziza, autodefinido como « padre de
la nación » y “presidente por
voluntad divina” pero juzgado por todos, especialmente los que no temen
su represión, como represivo que pone en peligro el equilibrio étnico en un
país donde siempre fue frágil y objeto de incalificables atrocidades, està
llevando al país a otro de los dramas, cuyas nefastas consecuencias no se
“observan” hasta producirse.
El país está patas arriba y nadie (salvo quizás
Francia y Estados Unidos, además del subordinado África del Sur) sabe quien
manda y menos aun quién mandara en este país. Lo cierto es que el “camarada
presidente” Nkurunziza, protestante y prosélito que nunca se desplaza sin su
equipo de fútbol y su coral para celebrar por donde pasa oraciones, está
decidido a presentarse a los próximos comicios para sucederse a si mismo
después de dos mandatos al frente de este país africano.
Burundi y lo que sucede ahora en él no es más que
un ilustrativo eslabón de lo que es el continente africano o mas exactamente lo
que han hecho las potencias europeas de este continente. Luego encuentran todo
el tiempo y todos los odios receptivos para llorar, denunciar, estigmatizar
cuando no decretar leyes contra la emigración irregular o los focos
conflictivos en otros países.
Nkurunziza es el producto tradicional del
neocolonialismo europeo. Las divisiones étnicas, las irreconciliables
divergencias de todo orden y las
caóticas situaciones no han surgido, sino creadas, manipuladas y
exhaustivamente tratadas.
Ni en el vecino Oriente Medio ni en la vecina
África debe haber paz ni consagración al desarrollo. Las riquezas de uno y de
otra constituyen reservas estratégicas de algunas patencias occidentales y sus
pueblos deben acostumbrarse a lo que sucede ahora.
Pero nadie se dio cuenta de que “Cuando un pueblo
empieza a creer que el color de la piel o la forma de la nariz garantizan su
futura preeminencia, está generalmente contribuyendo a cavar su propia tumba.”
”África NO ES POBRE, se puede leer en el blog ‘Una antropóloga en la luna’, El 65% de las tierras cultivables del mundo está ahí y cada país es rico en materias primas. Europa sobrevive por ellas.
África NO ES POBRE. Si colocaran vallas con concertinas entre su gran riqueza de materias primas y Europa, no sobreviviríamos ni dos meses”.
”África NO ES POBRE, se puede leer en el blog ‘Una antropóloga en la luna’, El 65% de las tierras cultivables del mundo está ahí y cada país es rico en materias primas. Europa sobrevive por ellas.
África NO ES POBRE. Si colocaran vallas con concertinas entre su gran riqueza de materias primas y Europa, no sobreviviríamos ni dos meses”.
Y con el permiso del blog “Una antropóloga en la
luna” comparto este magnifico poema:
Ya
nada me asombra
Se han repartido el mundo
Ya nada me asombra.
Si tú me dejas Chechenia,
Yo te dejo Armenia.
Si tú me dejas Afganistán
Yo te dejo Pakistán.
Si no abandonas Haití,
Yo te embarco hacia Bangui.
Si me ayudas a bombardear Irak,
Yo te arreglo lo de Kurdistán.
Si tú me dejas uranio,
Yo te dejo el aluminio.
Si tú me entregas tus yacimientos,
Yo te ayudo a perseguir a los Talibanes.
Si tú me das mucho trigo,
Yo hago la guerra a tu lado.
Si tú me dejas extraer tu oro,
Yo te ayudo a echar al general.
Se han repartido África sin consultarlo.
Se sorprenden de que estemos desunidos.
Una parte del imperio Mandiga,
Se encuentra donde los Wolof.
Una parte del imperio Mossi,
Se encuentra en Gana.
Una parte del imperio Sousso,
Se encuentra en el imperio Mandiga,
Una parte del imperio Mandiga
Se encuentra donde los Mossi.
Se han repartido África, sin consultarnos,
Sin preguntarnos,
Sin advertirnos.
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