Con la publicación del nuevo
informe del Secretario general de Naciones Unidas, han caído todas las falsas
ilusiones: No recomienda la ampliación del mandato de la MINURSO, como lo llevaba exigiendo
a capa y espada Argelia y su Polisario e insta claramente a un censo de la población
de los campamentos de Tinduf a lo que se niega rotundamente Argelia y como lo pedía
Marruecos.
En efecto, dos elementos esenciales
en el nuevo informe. Por una parte, el atolladero hecho por Ban Ki moon sobre
la reivindicación de la ampliación del mandato de la Minurso al control de
Derechos humanos y el llamamiento lanzado por el censo de la población saharaui
en los campamentos de Tinduf.
No cabe duda, el Secretario
general de la ONU
ha honorado sus compromisos hacia el rey Mohamed VI durante su memorable conversación
telefónica del 22 de enero pasado.
Se ha tenido en cuenta en el
momento de redactar el nuevo informe de la ONU, la advertencia real marroquí contra toda
instrumentalizacion política de la cuestión de Derechos humanos en el Sahara
Occidental Marroquí.
Según “Le360 que afirma poseer
una copia del informe, éste indica claramente que la ONU necesita poner en pie “una
opción neutra y objetiva” de la cuestión de Derechos humanos… lejos de toda tergiversación
o petro-dinares argelino (esto lo decimos nosotros). Una clarificación que
ilustra una notable lucidez hacia las maniobras dilatorias tendentes a desviar
de su trayectoria un proceso político, lanzado sobre la base de la oferta marroquí
de autonomía en tanto que desenlace al prefabricado conflicto creado en torno
al Sahara.
Más explicito aun: al admitir
la necesidad de una nueva concepción basada en “la neutralidad” y ”la
objetividad” de la cuestión de derechos Humanos, el SG de la ONU reconoce de facto que ha
habido fechorías en el sentido de una propaganda y manipulación separatistas al
respecto.
Aparentemente de nada ha
servido la maniobra del juez de la
Audiencia nacional española, Pablo Ruz. En cambio si, han
pesado las recientes revelaciones de las malversaciones de fondos y robo de la
ayuda internacional por la
Oficina europea de lucha contra el fraude (OLOF) por oficiales
superiores del ejército argelino y sus domésticos polisaristas, lo que está orgánicamente
vinculado a la rotunda negativa de Argelia de un censo de la población despojada
de esta ayuda internacional en los campamentos en su territorio lo que
permitido compra, entre otras de lujosas residencias en Marbella y hasta en el País
Vasco español a expensas de una población hambrienta y privada de todos sus
derechos mas elementales como el beneficiarse de una ayuda internacional.
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