La noticia casi no ha interesado o han hecho que
no interese: las hordas del llamado « Estado islámico » han llevado a
cabo un ataque suicida contra la mayor refinería de Baiji (Irak).
Un general iraquí en la provincia de Salahedine,
donde se encuentra la referiría, a 200 kilómetros de la capital Bagdad, ha
explicado que “tres kamikazes han logrado alcanzar la entrada de la refinería. Dos
de ellos fueron matados, logrando el tercero a hacerse explotar”.
Las fuerzas iraquíes que protegen la refeniria han
recuperado el control de las entradas y que el conjunto del lugar continúa bajo
el control de las autoridades iraquíes. 20 atacantes del EI resultaron muertos
sin que se pudiera verificar esta cifra.
La banda terrorista ha publicado fotografías de
sus convoyes de vehículos blindados Humvees, atacando el perímetro de la refinería.
“El EI trata de insinuar que está dentro de las instalaciones, lo que no es
cierto porque fueron vencidos”, aclara un oficial iraquí.
Ante una mayor vigilancia de algunos países neutros
a los “abastecedores” de las organizaciones terroristas con controles mas
estrictos de las vías de procedencia de armas y hombres (Turquía y Jordania) y
un control internacional más riguroso a los multimillonarios giros desde
algunos países regionales, lógicamente el petróleo robado se ha convertido en
el arma más estratégico actualmente para el EI, que, a raíz de la pérdida de
muchas refinerías, tanto en Siria como en Irak comienza a ver su existencia misma
amenazada.
En efecto su supervivencia (para pagar sueldos
millonarios a generales y estrategas de las ex republicas islámicas de la URSS y otros “combatientes”
venidos de los diferentes países del mundo y para pagar las comisiones a
algunos países vecinos que contribuye a esta intendencia: transporte, compra de
armas y circuitos financieros a través de bancos locales hacia otros en países
europeos etc.) puede encontrarse seriamente comprometida como lo están
demostrando los resultados de los últimos enfrentamientos en Siria y en Irak.
De donde, un ataque suicida con menos de un
centenar de “combatientes” lo que ilustra cabalmente el carácter desesperador
de la operación y del estado de ánimo del EI en general, explica el comienzo de
un giro en la ecuación de las “ayudas” extranjeras y en el “apoyo” de los que
ven que sus objetivos se hacen, cada vez mas imposibles con el “EI” tanto en
Siria como en Irak, menos aun en Egipto o en Libia o en el Yemen.
Sin abundantes medios financieros
(autosuficiencia en materia de gestión) que, hasta hace poco, obedecías en gran
medida a los ingresos del, petróleo robado y su venta a muy bajos precios
(menos de 30 dólares el barril) además, naturalmente a los rescates y hasta la
venta de cadáveres, el EI se va a encontrar, como su inicio, merced a
estratagemas con otros objetivos geopolíticos y económicos.
La acción de Baiji anuncia, pues el comienzo de
una serie de errores estratégicos, consecuencia directa del comienzo de escasez
debido esencialmente al despilfarro y la dilapidación de miles de millones
conseguidos de distintas maneras, sobre todo de algunos países que comienzan a ser
objeto de crisis y de imperiosa necesidad de estos fondos que se proporcionaba hasta
hace muy poco al llamado “Estado islámico”.
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