Cuba/Estados Unidos: ¿ Hubiera podido ocurrir con Fidel Castro?



Probablemente estaríamos viviendo el albor de una nueva era: Después de muchas dudas, mucha parquedad y mucha frustración, los presidentes de Cuba y de Estados Unidos se separaron anoche (sábado) después de un encuentro calificado de manera unánime de “histórico” que, según todos, ha reconciliado a los dos países.

 Poignée de mains historique entre le président américain Barack Obama et son homologue cubain Raul Castro au sommet des Amériques à Panama le 11 avril 2015.

 ¿Hubiera podido ser lo msimo con un tal Fidel Castro aunque con la misma Cuba? En todo caso, a juzgar por el clima y las apariencias, Barack Obama y Raúl Castro han puesto fin a más de medio siglo de frío entre sus respectivos países.
De este modo, los dos estadistas no solo han enterrado los últimos vestigios de la guerra fría con un encuentro de una hora muy cordial, sin precedentes desde 1956 entre los máximos dirigentes de los dos países, sino estrenaron una nueva metodología de zanjar las diferencias entre Estados.
El propio Obama lo describió ante los 30 jefes de Estado en la Cumbre de las Américas en Panamá con estos términos: “El cambio de política (americana) hacia Cuba marca un antes y un después en el hemisferio (…). El hecho de que el presidente Castro y yo estemos sentados aquí hoy representa un acontecimiento histórico”.
En efecto. Obama y no Estados Unidos se dan cuenta del “despiste” geopolítico creado por la nueva dinámica geopolítica en América latina.
La buena noticia es el nuevo enfoque realista y realizable de una política que ya ha permitido a una de las victimas atroces de Washington de regresar apoteósicamente y por méritos propios a los grandes conclaves americanos de los que había sido descartada injustamente desde 1994 a causa, justamente de su diferendo con estados Unidos, lo que va a tener enormes consecuencias en las relaciones continentales e incluso en el mundo.
La mala noticia, no obstante es, por un lado, los  muchos desacuerdos que persisten entre los dos, desde ahora en adelante, antiguos enemigos y la más que cuestionada capacidad del presidente de estados Unidos de consagrar una nueva política en materia exterior sin el aval del Congreso con mayoría republicana, hostil no solo a lo que pueda suceder con Cuba, sino con todo lo que hace o pueda hacer el presidente demócrata.
Queda ahora Venezuela de la que el propio Obama dijo ayer que “no representa realmente una amenaza para la seguridad de Estados Unidos”.
¿Y Entonces?
Por ahora hay indicios de deshielo pero, como dijo Nicolás Maduro en su discurso ante la Cumbre “La historia de América latina no escribe en un solo encuentro”.
Cierto, pero como dice el refrán árabe, el comienzo de la lluvia suele ser gotas…
Estas gotas van a alcanzar otras regiones del mundo como Oriente Medio. La Cumbre de Panamá debe servir, en este sentido, de ejemplo e ilustración de lo que deben hacer los países de otras regiones del mundo como el Próximo Oriente.
Los tiempos cambian. Las políticas y las posiciones al respecto también. Un mensaje a los incondicionales domésticos de las superpotencias.

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