Finalmente el debate del ministerio de Sanidad en
torno al aborto ha tenido lugar el miércoles pasado (11-3) en Rabat. Médicos,
magistrados, diputados, expertos en derechos humanos y representantes de la sociedad
civil, los pro – los contra el aborto… todo el mundo estaba allí.
Durante este encuentro, el titular de Sanidad,
Hussain Ouardi ha reconocido que “los textos marroquíes que rigen el aborto son
muy restrictivos, desiguales y superados, que no tienen en cuenta la realidad
diaria de los marroquíes”. El ministro evoco también el código penal marroquí
que prevé penas de prisión que van desde 6 meses hasta dos años para “el
abortador y para la abortada, salvo cuando se trata de preservar la salud o la
vida de la madre”.
La segunda parte de esta frase no se aplica
siempre. El Ouardi que se había negado siempre a comprometerse sobre esta cuestión,
ha franqueado un paso al anunciar que el
gobierno contempla “facilitar el acceso a las muchachas candidatas al aborto
clandestino a una interrupción del embarazo medicalizado”.
Por su parte la presidenta de la asociación Solidaridad
femenina, Aicha Chenna ha insistido en la urgencia de hablar más activamente y
mas eficazmente de los “derechos sexuales mucho antes y mucho mejor que los
derechos humanos”, invitando a los ulemas presentes en la sala a expresarse
sobre las cuestiones de sexo evocadas en el Corán.
Por su parte el teólogo Mustafa Benhamza de Oujda
citó el versículo que prohíbe matar, pero ha dejado abierta la puerta, pidiendo
que se defina mas minuciosamente la malformación.
El representante del ministerio de Justicia,
hablo, en cuanto a él, de una concepción legislativa, pero que se trata de
mejor circunscribir. A lo que el secretario general del CNDH, Mohamed Sebbar ha
respondido que prohibir no reduce en nada el fenómeno que se enmarca entre 600
y 1000 abortos por día.
El debate esta, pues lanzado, sobre el tema del
aborto. Otro tabú ha caído.
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