La batalla de Tikrit : Prioridades de unos y « consideraciones » de otros



Controlada desde hace 9 meses, la ciudad de Tikrit constituye una prioridad para las autoridades militares iraquíes que enviaron a 30 000 hombres para tratar de recuperar la ciudad de las hordas de Dae’sh.

 

Esta mañana, el mando Irak ha anunciado que sus tropas apopadas por milicias aliadas del gobierno se encuentran ya en algunas calles del norte de la ciudad, incluido el hospital militar de la ciudad.
A juzgar por los comunicados del ejército Irakí a suerte de la ciudad se va a zanjar en las próximas horas o, a más tardar los próximos días.
Paradójicamente, casi simultáneamente a lo que parece ser el éxito que más ilustra el comienzo del fin de Dae’sh, un ex director de la Central americana de inteligencia (CIA) y la casi totalidad de la prensa occidental no ocultan sus temores ante lo que llaman el “importante papel de Irán en la dirección de los combates contra el ‘EI’”.
Tanto en Francia como en Estados Unidos y en muchos otros países occidentales las miradas convergen curiosamente más hacia la participación de los iraníes en esta crucial batalla en la lucha anti-terrorista que hacia los resultados que la batalla pueda conllevar para la presencia y las atrocidades de las bandas terroristas en suelo de Irak.
Tanto es así que la aviación de la llamada coalición no ha efectuado ninguna misión alegando que “no ha sido solicitada por las autoridades iraquíes”.
La erradicación de la lacra terrorista de Irak o de Siria no va a ser fácil. No por la fuerza ni por la envergadura de las bandas criminales, sino por los apoyos (en plural), explícitos e implícitos y por consideraciones de orden geopolítico y por extrañas y mortalmente impactantes susceptibilidades que obstaculizan toda coordinación entre las fuerzas anti-terroristas, lo que da a Dae’sh y demás bandas terroristas una considerable margen de maniobra.
El inexorable avance de las fuerzas irakíes en dirección a Tikrit, después de recuperar decenas de localidades en sus arrabales, ha sido total y literalmente eclipsado en la prensa occidental y en los estados mayores por la participación y el rol de las fuerzas iraníes que ayudan a las fuerzas irakíes a recuperar sus territorios.
La batalla de Tikrit ha dejado clara la concepción “anti-terrorista” de unos y los casi frustrados objetivos de otros y entre ambos, un inesperada oportunidad para el terrorismo de seguir castigando a países enteros en Oriente Medio, ahora y otros fuera de él, dentro de poco.
En principio, todos los esfuerzos contra el terrorismo son insuficientes. Pero parece que no es más que un sueño porque todo apunta hacia la posibilidad de que la prioridad no es acabar con el terrorismo sino quién debe acabar con él, como y por qué.

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