“Que se les ponga en una isla,
lejos de Francia”. Quien habla así es el ex ministro francés del Interior
Charles Pascua quien, en una entrevista en France 2 en el programa “13H15 le
dimanche” propone “volver a crear los trabajos forzados” para los que llama
islamistas franceses.
El ex ministro del interior de
Francia no hace más que expresar en voz alta lo que piensa la inmensa mayoría
de los que deciden en Francia en voz baja.
Su toma de posición recuerda
otra similar la del presidente de Debout la France, Nicolas Dupont-Aignan hace poco en la que
formulaba la “idea” de “volver a abrir Cayenne” para alejar a los franceses
regresados del ‘yihad’, los “locos furiosos” que, en u opinión, “merecen una
“justicia de excepción”.
Para el primero a sus 88 años
no oculta su admiración por un “Guantánamo” francés: “leo el periódico como
todo el mundo y descubro que se va a reagrupar a los detenidos islamistas
peligrosos en el mismo lugar”, dijo Pascua antes de ironizar: “¡Bravo!” “¿Y
dónde está este lugar?” se pregunta, respondiéndose: “en el suelo de la
metrópoli”. “No. No es serio”, enfatiza el viejo político, para quien “si no se
desea y tomar un cierto numero de medidas, entonces no se debe permanecer en el
poder”.
Ahora bien, ni él ni los que
piensan como él, que, en Francia no son minoría ni mucho menos, y los que
piensan peor que él tienen “zorra” idea de lo que es ni el Islam ni el
islamismo ni la diferencia entre ambos.
Motivado, tal vez por una indigestión
“patriótica” o patriotera el ex ministro del Interior francés hablaba desde su opción
en tanto lo que había sido: ministro del interior. Muchos otros, menos
ministrados y presuntamente más intelectualizados emiten las mismas o incluso
peores ideas. Lo de una “justicia de excepción”, imperativos diplomáticos
imponen, gusta, seduce y se expresa en otros términos más “democráticos” y más
“asequibles” incluso en las esferas oficiales u oficiosas.
Sin embargo nadie se toma la
no menos difícil molestia de observar que sus “islamistas” de Dae’sh han
destruido más mezquitas que cualquier otra cosa, la ultima, esta misma mañana
(del lunes 9-3) la histórica Nufisa en los arrabales de Basora, que no todos
los mercenarios llegados a Siria o a Irak desde Estados Unidos, Canadá, Europa
o Australia son musulmanes o islamistas. Muchos de ellos son cristianos y que
en el caso de su país: Francia figura entre los que han contribuido más a la
creación, financiación, servicios logísticos, armamento, entrenamiento y teledirección
de las situaciones en Siria, Libia, Irak, combatiendo en Malí lo que apoya en
Siria.
De esto no habla ni Pascua ni
Dupont-Aignan.
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