Francia y sus “islamistas”: ¿“Una justicia de excepción?”



“Que se les ponga en una isla, lejos de Francia”. Quien habla así es el ex ministro francés del Interior Charles Pascua quien, en una entrevista en France 2 en el programa “13H15 le dimanche” propone “volver a crear los trabajos forzados” para los que llama islamistas franceses.
 Charles Pasqua veut envoyer les islamistes sur "sur une île, loin, bien entendu". Ici, le 16 avril 2013 à Neuilly-sur-Seine. (REAU ALEXIS/SIPA)
El ex ministro del interior de Francia no hace más que expresar en voz alta lo que piensa la inmensa mayoría de los que deciden en Francia en voz baja.
Su toma de posición recuerda otra similar la del presidente de Debout la France, Nicolas Dupont-Aignan hace poco en la que formulaba la “idea” de “volver a abrir Cayenne” para alejar a los franceses regresados del ‘yihad’, los “locos furiosos” que, en u opinión, “merecen una “justicia de excepción”.
Para el primero a sus 88 años no oculta su admiración por un “Guantánamo” francés: “leo el periódico como todo el mundo y descubro que se va a reagrupar a los detenidos islamistas peligrosos en el mismo lugar”, dijo Pascua antes de ironizar: “¡Bravo!” “¿Y dónde está este lugar?” se pregunta, respondiéndose: “en el suelo de la metrópoli”. “No. No es serio”, enfatiza el viejo político, para quien “si no se desea y tomar un cierto numero de medidas, entonces no se debe permanecer en el poder”.
Ahora bien, ni él ni los que piensan como él, que, en Francia no son minoría ni mucho menos, y los que piensan peor que él tienen “zorra” idea de lo que es ni el Islam ni el islamismo ni la diferencia entre ambos.
Motivado, tal vez por una indigestión “patriótica” o patriotera el ex ministro del Interior francés hablaba desde su opción en tanto lo que había sido: ministro del interior. Muchos otros, menos ministrados y presuntamente más intelectualizados emiten las mismas o incluso peores ideas. Lo de una “justicia de excepción”, imperativos diplomáticos imponen, gusta, seduce y se expresa en otros términos más “democráticos” y más “asequibles” incluso en las esferas oficiales u oficiosas.
Sin embargo nadie se toma la no menos difícil molestia de observar que sus “islamistas” de Dae’sh han destruido más mezquitas que cualquier otra cosa, la ultima, esta misma mañana (del lunes 9-3) la histórica Nufisa en los arrabales de Basora, que no todos los mercenarios llegados a Siria o a Irak desde Estados Unidos, Canadá, Europa o Australia son musulmanes o islamistas. Muchos de ellos son cristianos y que en el caso de su país: Francia figura entre los que han contribuido más a la creación, financiación, servicios logísticos, armamento, entrenamiento y teledirección de las situaciones en Siria, Libia, Irak, combatiendo en Malí lo que apoya en Siria.
De esto no habla ni Pascua ni Dupont-Aignan.

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