Una antigua investigación
realizada por los servicios de la
Unión europea, la
Oficina europea de Lucha contra el Fraude (OLAF) acaba de desempolvar una grave
malversación del Polisario y sus comanditarios argelinos. Se trata, según fuentes
europeas, de un importante desfalco de las ayudas de la Unión Europea para
las poblaciones de los campamentos de Tinduf (en Argelia), cuya envergadura es difícil
de determinar, pero que se trabaja actualmente para cifrar el volumen de este
robo por el Polisario y sus dirigentes argelinos durante años.
Según estas mismas fuentes, a partir de una falsa estimación de la población
(155 000 en vez de 90 000) alegadas de Argelia y sus domésticos
polisaristas, un sistema de malversación de la ayuda ha sido puesto en pie
desde, por lo menos mediados de los años 90, del que los principales
beneficiarios son jefes de las milicias del Polisario y los dirigentes de los
servicios secretos/y o militares argelinos.
Entregado en el 2007, este explosivo informe ha esperado hasta el 2013 para
ser objeto de una ordenación a raíz de una denuncia del Parlamento europeo. Ordenación
que no ha tenido lugar hasta el año pasado.
De hecho no es, ni mucho menos, el primer informe en este sentido. Muchas
otras valoraciones y evaluaciones de los destinos de la ayuda europea a los campamentos
de Tinduf en Argelia han desembocado en espeluznantes verdades como por ejemplo
que las malversaciones llegan hasta el propio “presidente” vitalicio del
Polisario y sus muy próximos colaboradores, entre ellos su esposa argelina y “’ministra”
de cultura, y su “ministro” de guerra, también argelino, Ould el Bouhali.
En este orden de ideas, la implicación de los oficiales militares argelinos
ha quedado establecida por la UE
con la venta de los productos, objeto de ayuda a los habitantes de los campamentos
en más de un mercado de Argelia y de Mauritania.
Fruto de estas malversaciones, algunos altos dirigentes del Polisario se
han acumulado, en pocos años, fortunas dignas de la clasificación de Forbes.
Desde hace años, voces en la
Oficina europea de Lucha contra el Fraude denuncian lo que
llaman hemorragia en la ayuda europea hacia los campamentos de Tinduf, chocándose,
sin que se sepa por qué, con algunos “incondicionales” de Argelia y su
Polisario.
Esta vez el curso de los acontecimientos parece converger hacia el
verdadero objetivo.
Mientras unos vegetan en infrahumanas condiciones en los campamentos de
Tinduf, dirigentes del Polisario se disponen a estrenar, gracias a la malversación
de la ayuda destina da a los primeros, su calidad de “miembro” de Forbes.
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