Además de “histórica”, la noticia es de talla. No tardará
en tener, por un a parte una incidencia impactante sobre el curso del conflicto
en Siria y en Irak y sobre el destino mismo de Dae’sh y demás bandas terroristas
que proliferan, gracias a occidente y a algunos Estados regionales en Siria:
Una delegación del principal partido kurdo de Siria, cuya ala armada acaba de
recuperar Ain Al Arab o Kobané al llamado “estado islámico” ha sido recibida
(con todos los honores) por el presidente francés François Hollande, lo que, según
los observadores en Paris constituye una primicia para esta organización
considerada por el régimen turco como terrorista.
Paralelamente a esta, cuado menos, “extraña”
manera de desmarcarse francesa de la línea turca, observada hasta ahora sigilosamente
por el “buen” desarrollo de la conspiración contra Siria e Irak, una serie de
indicios apuntan hacia el fin de una “era” y el comienzo de “otra” en Oriente
Medio.
Efectivamente, no pocos observadores han
constatado que, a raíz de las atrocidades del EI y ante la más que eventualidad
de una movilización mundial a pesar de los “esfuerzos” de muchos para
contrarrestarlo, una relativa indiferencia de los principales patrocinadores en
el Golfo comienza a vislumbrarse anunciando, quizás el comienzo del fin o por
lo menos la permutación de su epicentro hacia el Yemen y Libia, de la empresa terrorista
en los dos antes citados países y tal vez en el resto de los países de Oriente
Medio como el Líbano.
El llamado “Estado islámico” buscaba inspirar el odio. Lo ha logrado, pero
no exactamente como lo preveía.
El rey Abdellah de Jordania se ha deshecho de la
necesidad de convencer infructuosamente como lo hizo más de una vez, a su
pueblo de que el EI es su enemigo mortal. La atroz ejecución del piloto jordano
se ha encargado de los detalles.
En Irak y Siria los vertiginosos avances de los
respectivos ejércitos, a pesar de una aceleración de las ayudas lanzadas a Dae’sh por misteriosos helicópteros
corroboran la perdida de velocidad de las hordas de Abi Bakr Al Bagdadi.
Los países del Golfo se hacen discretos y el número
de los “combatientes” decrece de manera “inquietante”. Muchos países anuncian
diariamente arrestos y desarticulación de redes de enrollamiento para Siria.
Europa se ha despierto de su letargo,
descubriendo llegar a los que creía que iban a “liberar” a Siria o en el peor
de los casos morir allí.
Las atrocidades de Dae’sh han disuadido a, si no
la inmensa mayoría de los postulantes al falso “Yihad”, a muchos…muchísimos de
ellos. En las cafeterías de Tetuán, Fnideq, Tánger o Fez Dae’sh es presentado
como es: un monstruo al servicio de Satanás y no como una falsa ilusión islámica.
A excepción de Israel todo el mundo ha perdido
gran parte de su entusiasmo a cambiar el mapa medí oriental.
A lo mejor estamos viviendo un instante histórico…
un sano invierno árabe después de la siniestra “primavera árabe” con sus Al
Jaziraa, Al Arabia, seudo potencias regionales y unos servicios logísticos
procedentes de sextas, séptimas y octavas flotas…
¡Se acaba la recreación…! O esto deseamos.
Comentarios
Publicar un comentario