Como hemos anunciado este mediodía, en lo que se presenta
como Cumbre que pasa definitivamente página de la crisis entre Rabat y Paris
durante casi un ano, el rey Mohamed VI ha sido recibido esta tarde en el Eliseo por el
presidente François Hollande.
No hay mal que por bien no venga… El Imam Al-Asha’ari
dijo: “Quien no se retracta se extravía y quien impone su criterio blasfema”.
Una mezcla centesimal entre la firmeza en los
derechos y la flexibilidad en las posiciones.
Corregir el tiro cuando es necesario es mil veces
mejor que ir tropezando en la misma piedra más de una vez.
No cabe duda, a través de su modo de gestión de estos
12 meses de crisis o lo que le parece, Marruecos y su política exterior, como
escribe hoy “Le360”, han dado prueba de
una notable madurez diplomática en el sentido de confianza en sus recursos y
ventajas y sus capacidades. La gestión marroquí de esta crisis con Francia han probado que el reino
defiende sus posiciones (convicciones) mediante una concepción argumentada y constructiva,
no doblegándose ante las presiones, ejerciendo su inalienable derecho a obrar
de manera determinada para defender sus intereses y sus instituciones.
Una postura que recuerda la firmeza mostrada
asimismo ante las maniobras destinadas a ampliar el mandato de la MINURSO y la solicitud de clarificación
de la posición americana en cuanto al expediente del Sahara Occidental marroquí
y hace muy poco ante las travesuras argelino-polisaristas para con Egipto.
Esta nueva concepción, inspirada, según muchos
por el jefe de Estado, descansa en la convicción de Marruecos que el
partenariado igualitario, el respeto mutuo así como la confianza mutua
constituyen las bases estructurales de una diplomacia sana, perenne y
productiva.
Francia a todas luces ha acabado por comprender y
el Eliseo, a través de la
Cumbre de hoy, subraya la importancia del reino en tanto que
aliado que exige respeto y asimismo en tanto que actor diplomático regional de
primer plano.
“Al decidir dejar detrás las diversas
incomprensiones (cuando no gbolpes bajos) de algunos decidores galos, Marruecos
permanece siendo fiel a su línea de conducta diplomática y a la gestión real, a
la vez, audaz y estratégica”, escribe hoy al respecto Mohamed Chakir Alaoui en “Le360”
Hoy más que nunca, las condiciones óptimas se han
reunido para consolidar el partenariado estratégico entre los dos países que
pueden abrir nuevas perspectivas de cooperación.
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