Petróleo, armas, municiones, “combatientes”… Dae’sh hace transitar todo por la frontera entre Turquía y Siria donde todo el trafico es tolerado por las autoridades turcas”. Lo cuenta “LOBS” en un reportaje en la zona.
En dirección a la vecina Siria
la frontera turca es incomprensiblemente permeable. Estados Unidos lo sabe.
Todo el mundo, en la región y fuera de ella, lo sabe, pero nadie lo denuncia,
nadie lo desaprueba… nadie lo dice ni en nombre del derecho internacional ni en
el de las reglas que rigen las fronteras entre Estados y entre países vecinos.
Todo el mundo sabe quién
financia, arma, entrena, doctrina y teledirige. Y todo el mundo sabe que Turquía
actúa por procuración. Ni ella, postulante al papel de gendarme en Oriente
Medio, ni Israel con sus sucesivas derrotas hasta frente al modesto Hamas,
parecen capaces de proteger los intereses de Estados Unidos y de la OTAN en la región. Se han
agotado formulas. Se acabaron estrategias y es que no hay guerra que pueda
durar 100 años y ésta se está acabando sin realizar sus objetivos.
Todo el mundo sabe con qué
objetivos, con qué finalidades y a cambio de qué dividendos políticos, geopolíticos,
económicos y estratégicos.
Todo el mundo lo sabe pero
nadie dice esta boca es mía.
Desde la vecina Turquía llegan
diariamente centenares de “yihadistas” procedentes de los cuatro puntos cardinales:
chechenios, bosnios, afganos, pakistaníes, libios, saudíes, tunecinos,
austrialnos y hasta americanos, canadienses, franceses, ingleses…etc.
4 años, más de 2 millones
entre muertos y heridos, según el opositor Observatorio de derechos humanos en
Siria y una multinacional terrorista… todo en nombre de una revolución
polifacética y heterogénea por la libertad, la democracia y contra la represión
y la opresión del indómito régimen sirio y desde hace cierto tiempo iraki.
Tanto es así que el presidente
de la comisión de defensa y seguridad en el parlamento iraki ha instado al
primer ministro de su país a autorizar el derribo de los cotidianos vuelos a
territorios controlados por Dae’sh con armas, municiones, “combatientes” y
ayuda de todo tipo.
Nos dijeron y así los creímos
que era el pueblo… cuando era el pueblo, ni Shah Pahlavi de Irán, ni el coronel
Ghaddafi de Libia ni Zine Al Abidin ben Ali de Túnez ni Saleh de Yemen ni
siquiera Husni Mubarak de Egipto pudo escapar a sus destinos porque, como diría
el poeta tunecino Abu Al Kasem Ashabi: “Si un día el pueblo decide
necesariamente el destino debe responder”. El pueblo, no otra “cosa”.
4 años y un giro
de 180 grados: intensificación esfuerzos para salvar a Dae’sh, liberación de
los símbolos del extremismo confesional: Mohammad Makdissi en Jordania y Mulla
Krekar, 58 años fundador de la organización “yihadista” Ansar al-islam en
Noruega donde estaba internado desde hacia casi años.
La lucha antiterrorista toma una dimensión literalmente abstracta y
confusa. ¿Quién combate el terrorismo y quién lo apoya y lo protege? ¿A quién
perjudica y a quién beneficia? ¿Con qué fin ha sido creado y con qué fin se
desea mantener?
Preguntas…preguntas. Muchas preguntas que el futuro próximo se encargará de
responder, aunque no hay peor ciego que el que no quiere ver.
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