Marcha republicana/Marruecos: Dignidad de una nación



A juzgar por los diversos comentarios de la prensa (e implícitamente responsables) la decisión de Marruecos de no avalar el “charlienismo” incondicional no ha resultado del agrado de muchos. Unos la critican, otros la desaprueban, casi todos no la comprenden o no quieren comprenderla. Y es normal… entre muchas otras razones porque en Francia nunca ha habido una cultura de respeto a las “ex colonias” ni la tolerancia hacia la independencia y la libertad de sus maniobras políticas y otras ni siquiera, aunque hablaran hasta la saciedad de la tan cacareada como hueca redundancia de libertad de expresión.  
 
En Francia nadie tenia/tiene derecho de no ser “Charile”… ni ser “Najji el-Ali, ni siquiera los borrachos (un hombre de Douchy-les Mines en un avanzado estado de embriaguez ha sido condenado a 4 años de prisión por “felicitar” a los hermanos Kouachi). No. Nadie en Francia tiene el “terrorista” derecho de no “ser Charlie”, ni recordar que la primera victima de aquellos actos terroristas era un musulmán: Ahmed Merabet ni siquiera la osadía de preguntarse por qué se va a enterrar a las cuatro victimas judías en Israel y no en Francia ni qué hacían en Francia en aquél momento o si…Ni tampoco los que hayan tenido, tienen o podrían tener algún tipo de vínculos con Francia o con la francofonía.
Marruecos y su ministro de exteriores y cooperación han hecho exactamente lo que debía hacer. Obrar de otro modo, hubiera constituido un atentado contra la dignidad y la milenaria historia de los marroquíes y de Marruecos. La portada de la nueva edición de “Charlie-Ebdo” le da razón y los 50 atentados islamofobos y sus saldos de 12 muertos que no han “merecido” ningún homenaje por más ínfimo que sea, ni siquiera una denuncia en voz baja.
Si. Se debía estar allí en la marcha con Natanyahu y su ministro de exteriores, con gritos islamofobos y con las caricaturas blasfemaras. No importa quién eres ni de de donde procedes ni que religión profesas. No importa que te insulten, que insulten a tus sacralidades y a tus símbolos religiosos. No importa…no importa…no importa, es una costosa operación de marketing y de relook en cuantiosos presupuestos tanto en términos materiales como en comunicación y propaganda y todo el mundo, o por lo menos los “menos desarrollados” deben avalar, formando parte del decorado y de la campaña y ofensiva comunicativa.
Los que han criticado la posición marroquí o bien no se acuerdan del ano de su independencia o bien no quieren admitir que desde entonces es un país adulto y vacunado.

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