No es la primera vez que lo cuento: Paseándose por la Quinta Avenida en Nueva York,
un señor ve un enorme “pit bull” atacar a una niña de corta edad. Sacrifica su
vida para salvar la de la pequeña estadounidense presa del canino devorador y lo
mata, no sin graves estragos en su rostro, sus manos y su vientre.
Un agente de policía que asistió a la heroica escena se
acerca:
-
Muy buenas Señor. Acabo de ver como salvo usted a la pequeña. Estoy seguro
de que toda la prensa local y nacional y hasta internacional te citará como un “nuevayorkino
héroe de Nueva York”.
-
No, señor. No soy de Nueva York
-
Bueno… un “americano héroe de Estados Unidos”.
-
¡Tampoco! No soy americano
-
¿Entonces que c. eres?
-
Soy árabe y musulmán.
Al día siguiente toda la prensa de Estados Unidos, a sui frente Fox con
amplios reportajes hablaba de “un terrorista árabe que masacro en las calles de
Nueva York a un indefenso perrito”.
Ahora resulta que en Paris es peor. Si me lo permiten quisiera recordarles algo, que el secretario general de PPS marroquí
(ex partido comunista) y ministro de vivienda en el actual gobierno marroquí,
Nabil Ben Abdellah, citando a Gilles Munier nos lo ha recordado a todos y que, con la presencia del
primer ministro israelí Benyamin Natanyahu y su ultra extremista ministro de
exteriores liberman, ambos protagonistas de incontables masacres de indefensos
palestinos cobra toda la frescura informativa:
Ya que se trata de caricaturas, caricaturistas y de libertad de expresión…
El dibujante y caricaturista palestino Najhi al-Ali, fue asesinado por el
Mossad israelí en Londres el 22 de julio de 1987. A ningún órgano de
prensa ni dirigente occidental ha emocionado aquél atentado a la libertad de expresión
como es el caso hoy a raíz del atentado de Charlie-Hebdo protagonizado por dos “yihadistas”
franceses (a menudo se olvida esto en un alarde de amalgama con los árabes y
musulmanes).
Geometría variada. La prensa y los dirigentes occidentales no habían puesto/no
ponen el grito en el cielo para traducir ante la justicia a los asesinos y a
sus comanditarios.
Peor an: Natranyahu y su terrorista jefe de diplomacia fueron,
probablemente como trofeo francés, en la primera fila de la “Marcha republicana”
en la que nadie ha recordado a la primera victima mortal las 12 de aquél
atentado que era musulmán y se llamaba Ahmed Merabet.
¿Para qué si todo el mundo sabe que cuando se denuncia la laxitud moral occidental
esto se llama “incitación al odio” e incluso “apología del terrorismo, pero
cuando se insulta al símbolo más sublime y mas sagrado de la religión del prójimo,
esto se llama “libertad de expresión”?
¿Quién se atrevería en Francia a denunciar los 50 atentados (fuentes fidedignas
afirman que son el triple) contra objetivos musulmanes: personas, bienes y
lugares de culto en Francia? Los que se han atrevido, aventurándose se han
expuesto al hipe-rigorismo de la justicia francesa.
¿Cuántos musulmanes, chiítas, sunitas yazidies, kurdos o de otras
procedencias han muerto, victimas del terrorismo fundamentalista o bien, “islamista”
o bien israelí?
Nadie en el planeta ha sido victima atroz más que los musulmanes en sus países
y fuera de ellos.
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