Ataque contra «Charlie Hebdo»: « No en nuestro nombre... ni en el de Dios”



Mala noticia para el Islam, su cultura de tolerancia, sus clementes preceptos y sus misericordias enseñanzas. Mala noticia para los las màs de 1 500 millones de musulmanes, cuya religión les exige el total respeto de su vida y del prójimo, cualquiera sea y les enseña el carácter sagrado de las relaciones humanas: En nombre de su clemente religión y en el de Dios, a Él la fuerza y la gloria, dos individuos (el tercero aun se ignora su papel) irrumpen, esta mañana (hacia las 11 hora local de Paris) en la redacción del semanario «Charlie Hebdo» en su conferencia semanal la sede del semanario en el XI distrito y disparan a bocajarro y a ciegas contra los congregados en la sala: 12 muertos. Algunas fuentes hablan de màs. Nadie hasta ahora ha reivindicado el atentado pero, fuentes concordantes afirman haber escuchado a los asaltantes gritar “Allah Akbar (Dios es grande).

 Devant le siège de «Charlie Hebdo», mercredi après-midi.

Mala noticia porque, aunque cualquiera, incluso o, quizás, sobre todo, los nos musulmanes (los detractores del Islam) pueden, contar con aquello de “sangre por sangre” matar y gritar “Allah Akbar”, estos no es el Islam y que, cada vez que escuchamos este tipo de atrocidades, los musulmanes del planeta nos estremecemos. Porque el Islam y sus nobles preceptos preconizan el dialogo, la concertación y la cordialidad para zanjar todo tipo de divergencias o, en el caso que nos ocupa, de profanaciones a la memoria y a la conciencia de los musulmanes.
Adultos y vacunados, entendemos que la palabra vale màs que cien calachnicovs y musulmanes creemos en la Suna de nuestro profeta que nos impone el respeto, el amor y la fraternidad hacia el prójimo. Por ello nos desmarcamos de todo tipo de atrocidades, de las que nosotros fuimos/somos màs victimas que nadie. Conocemos el dolor de la tragedia, el sufrimiento de la pérdida de vidas humanas, la profanación de nuestros valores agrados, la expoliación, la ocupación, el insulto, el desprecio, la injusticia, la violencia y… la manipulación forastera.
Màs sucede en Pakistán, Irak, Siria, Yemen, Egipto etc.  y en muchas partes del mapa musulmán, donde, en nombre del mismo Islam de los tres individuos del XI distrito parisiense de esta mañana, se vuelan mezquitas y templos paradójicamente musulmanes, se mata a decenas de musulmanes, se asfixia la tolerancia y se crucifica la comprensión y la distensión.
Esta misma tarde, aquí, en Conacentomarroqui, refiriéndose a las manifestaciones contra la xenofobia religiosa en Alemania y a la expresión de algunas destacadas personalidades alemanas, entre ellas la cancillera Ángela Merkel decíamos: “En todo caso, el noble gesto de la cancillera Merkel, de las diferentes iglesias y del patronato alemán debe constituir un buen motivo para una reflexión común, entre todas las religiones y entre todas las mujeres y hombres de buena fe a fin de elaborar una plataforma común de concordia, colaboración, convivencia y hasta de solidaridad entre todos.
El brote xenófobo en Alemania esta vez ha sido/es extremadamente y a la vez, saludable y salutífero porque marca/debe marcar la emergencia de un nuevo tipo relaciones inter-confesionales y una gran oportunidad de una nueva toma de conciencia de algunos sectores claves de la sociedad europea, en este caso alemana, de la amenaza potencial de los que buscan la división, la divergencia, el conflicto, el odio y el rencor entre las distintas confesiones”.
Esperemos que no sea tarde, que  nunca es ni puede ser tarde para rezar juntos por la paz, la concordia y el respeto de los valores religiosos y morales del prójimo.

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