Ferguson, Cleveland, Nueva York y Phonix: Entre el racismo y la omnipotencia policial


Como lo acaban de recordar las tragedias de Cleveland, Fergosun, Nueva York o Phoenix, en Estados Unidos, cuando a un negro se considera amenazante, aunque no estuviera armado, se puede matar como un animal rabioso.
 
Los Estados Unidos de América de Obama llamada “pos-racial” no lo es realmente.
Como lo describía este mediodía “L’OBS”: un problema de racismo, pero también y quizás, sobre todo de policía. Dicho con palabras de “LOBS”: “de la que plantea la increíble complacencia de la sociedad americana por la omnipotencia de la policía”.
La publicación francesa lo recordaba atinadamente: En la primera parte de su discurso “I have a dream”, Martin Luther King se preguntaba sobre las condiciones que permitirían un día a los militantes de los derechos cívicos de considerarse como “satisfechos”.
Medio siglo después de este magnifico discurso, el derecho y la justicia han progresado en Estados Unidos, no cabe duda, porque los negros no solo pueden frecuentar todos los lugares públicos, sino también incluso la oficina oval de la Casa Blanca, lo que no descarta el derecho de preguntarse sobre la primera condición planteada por King. Es decir: si “Los indecibles horrores de la policía” persisten aun.
No. A juzgar por las recientes y sucesivas muertes de americanos de color a mano de policía blancos es aun imposible o cuando menos, prematuro declararse “satisfecho”. El “dream” (sueño) de Luther King seguirá siendo, para rato, lo que es: simple sueño.
Y es que estos prejuicios raciales, como lo escribe L’OBS, están profundamente enraizados en el subconsciente de América: para comprender la potencia se debe ir a sacudir el pecado original americano, la esclavitud y su corolario: el terrible miedo, transmitido de generación en generación de una revuelta. La herida legada por este pasado sigue siendo, hasta ahora, muy abierta: Son los males sociales del que es objeto la mayoría de los americanos de color.
Por ello, como decíamos esta tarde en nuestra crónica consagrada al “Terrorismo y los medios de comunicación árabes”, como los Estados árabes, EEUU debe contemplar la posibilidad de buscar un equilibrio entre sus gastos militares, sus presupuestos para derribar regimenes en oriente Medio y en América Latina y los costes de sus guerras en, prácticamente todo el mundo, en busca de una hegemonía, que lo es cada vez menos, y sus programas sociales, antes de que sea tarde y que el mundo comenzara a hablar de una primavera, otoño, invierno o verano americanos.

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