Francia/Discurso de media legislatura Algo debe cambiar…



«  Cualquiera puede gobernar cuando el mar está calmada ». Lo dijo Publius Syrus (ironía del destino hasta él tiene apellido que comienza con las letras de Siria.
Otro, más fino, más adaptado a las realidades tercermundistas y por ende, más realista y pragmático dijo que “en Marruecos, gobernar es llover” (Mariscal  Philippe Pétain, jefe del Estado francés, militar y político, vencedor de Verdum).
 
Para el presidente francés François Hollande la mitad de su mandato ha sido marcada por una magnifica mar y por una lluvia abundante.
Sin embargo ni aprovecho el primero ni supo sacar jugo a la segunda.
Tanto es así que en vez de Paris, la capital, para pronunciar su discurso tan esperado por unos, y repulsado por más del 80% de los franceses, por Tulle, ciudad que nadie antes había escuchado su nombre.
Y… tenía razón el jefe del Estado galo cuya popularidad está en quiebra. “Nada ha pasado como se esperaba”. Y nada pasara como se espera… ni siquiera el nefasto papel de Francia y su jefe de diplomacia, Laurent Fabius  en Libia, Siria e Irak (esto lo decimos nosotros).
Hasta aquí todo es normal, la política como la gastronomía es el arte de lo improvisto aunque como diría, Christian Friedrich Hebbel y al que parafraseamos en uno de nuestro artículos anteriores: “EL ASUNTO ES EL PROBLEMA, LA FORMA, LA SOLUCIÓN”.
Precisamente esto es lo  que le ha faltado a Hollande y a su ministro de exteriores, al que, después de descubrir sus artimañas en algunos países de Oriente Medio, la inmensa mayoría de los árabes y musulmanes son alérgicos.
También lo decíamos esta mañana: “Imposible, dijo Henry Ford, significa que no has encontrado la solución”.
Y más del 80% de los franceses son concientes de que, además de que Hollande y su equipo no ha encontrado solución, no parecen buscarla y siguen insistiendo, a pesar de las convulsiones que está conociendo la región medioriental.
¡Qué mas da!... si su, Abu Bakr Bagdadi, jefe del sanguinario “EI” ya figura en la clasificación de Forbes, en espera de un oscar de la academia de cine de Hoolyood y ¡quién sabe! a lo mejor, si sigue contando con el apoyo y respaldo de Obama y Hollande, el premio Nóbel de paz.

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