Sanaa Elaji se pregunta hoy en
Panorapost “¿Por qué no veo a nadie revelarse contra lo que sucede actualmente?
De vez en cuando, aquí o allá escucho a alguien decir lo que se desarrolla ante
nuestros ojos no representa de manera alguna al Islam. Luego el
silencio. Un silencio absoluto, abisal. Ninguna
manifestación contra Daech, menos aun protestas contra los perjuicios que causa
al Islam… ».
Sanaa tiene razón… o gran
parte de ella. Ninguna manifestación, ninguna protesta, ninguna postura de
quien es se consideran o se auto consideran ulemas y jurisprudentes… no.
Ninguna. Como ella dice: “silencio absoluto, abismal”.
Gran parte de la razón porque
si ha habido siguen habiendo opiniones y análisis que no se limitan a
estigmatizar a Daech y su siniestra obra, sino a condenarlas en voz alta y a
los que tratan de hacernos perder entre las líneas. Entre ellos, servidor con
mas de 50 artículos de fondo y análisis que han sido, o bien recogidos o bien
compartidos por muchas tribunas, algunas de las cuales en Estados Unidos y
hasta incluso en Rusia (después de traducirlos).
Sigamos…
Y es que nuestros ulemas,
muftis y teólogos, como los del Egipto del mariscal Sissi, después de un
silencio fúnebre sobre los miles de musulmanes sirios masacrados por los
terroristas durante ni mas ni menos que tres años, se han “atrevido” al final a
decir esta boca es mía, pero no sobre este candente tema en nuestro mundo árabe-musulmán
sino…: “el desajuste de 24 horas en relación al horario de Arabia saudita no es
conforme a los preceptos del Islam”. El secretario general de la Fatua en el Azhar, Youssef
Eid, Mohamed al-Shahat al-Jundi, miembro del consejo de investigación islámica
e Ilham Chahine, profesor de filosofía en la universidad de Al Azhar han puesto
en tela de juicio la legitimidad de la celebración de la reciente Fiesta del sacrificio.
Según ellos “al celebrar la Fiesta del sacrificio el
domingo y no el sábado como en Arabia Saudita, los marroquíes incurren en una trasgresión
a la tradición y atentan contra el consenso que reúne a todos los musulmanes”.
Todo el mundo sabe que
Marruecos observa un método de observación ocular de media luna muy débil que
implica centenares de observadores a través del reino, lo que ha sido notado
con apreciaciones positivas por los centros y observatorios internacionales más
reconocidos y más competentes.
Pero este no es el problema,
la madre del cordero es cómo los dignatarios religiosos de esta nación o los
que pretenden serlo, se pierden en futilidades, prescindiendo muy a menudo de
lo esencial, divirtiéndose en repartir adverbios y adjetivos a los fieles
musulmanes.
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