Interés nacional y “solidaridad” internacional: ¿A qué precio?



 Al día siguiente de la publicación por el Departamento de Estado americano de lo que llamaba “pormenores del modo de actuar de la coalición anti-Daech”, con una lista, firmada por el enviado especial del presidente Obama a la coalición internacional contra Daech, John Alan, de los países miembros de la coalición entre ellos Marruecos aunque, precisa el documento, con diferente aportación”, Dinamarca, pocos días después de Francia, alerta a sus súbditos residentes o deseosos de visitar Marruecos “entre otros países musulmanes) sobre “el riesgo de ataques terroristas de los que el reino podría ser objeto”.
 
Exteriores danesas precisan al respecto que “esta advertencia se debe también a que los países indicados (entre ellos Marruecos) participan en las operaciones de la coalición contra Daech”.
De este modo, se desaconsejan lugares de gran afluencia para los turistas como los aeropuertos.
Francia, uno de los países patrocinadores de la actual situación en Siria, Irak y poco antes en Libia, había hecho lo mismo el 24 de septiembre con el nefasto resultado de que 1. 500 reservaciones en hoteles fueron, o bien anuladas o bien postergadas por los turistas franceses, menos de 73 horas después de la “advertencia” del ministerio francés de asuntos exteriores.
Total: las reservaciones en los hoteles del reino han caído cerca de un 50%. Es decir 550 reservaciones/día en vez de los 1. 000 en tiempo normal, sin advertencias de amenazas terroristas y sin participación en extrañas coaliciones.
Enormes pérdidas que nadie en el gobierno ha dicho como se pueden contrarrestar.
Enormes pérdidas que, pudiéndose contagiar, algunos países pueden incurrir en este lamentable error, basándose en una abstracta lista de Mister Alan que no precisa las misiones de cada “miembro”.
Sobre las valoraciones al respecto, ni Paris (que se ha retractado más tarde quintando de su mapa de países expuestos a la amenaza terrorista a Marruecos, sin dar mas explicaciones) ni Copenhague que, con la “prueba” de la lista de John Alen en la mano y una aun fresca contribución de los servicios marroquíes de seguridad para contrarrestar una acción terrorista en su capital contra uno de sus súbditos, puede fácilmente convencer, son injustificadas, pero si justificables.
Como ya es folklore nacional, el ministerio marroquí de asuntos exteriores aun no ha decidido salir al paso a estos primeros eslabones de la cadena de los atentados contra el turismo nacional marroquí, explicando y tratando de convencer por la verdadera situación que vivimos actualmente en Marruecos.
Recientemente, esbozando el tema, escribimos: la participación de Marruecos en la muy controvertida coalición que pretende luchar contra el llamado “Estado islámico” según el canciller Salahedin Mezouar: “se limita a la información”. No cabe duda, precisa, concisa y admirablemente minuciosa pero excesiva y superflua en una coalición de “cachondeo” en la que, unos padecen el peso del terrorismo (como Marruecos, entre otros), otros hacen negocios multimillonarios (como Estados Unidos, Francia y el Reino Unido o sus “aliados” regionales sobre plano geopolítico).
El caso es que, después de casi dos semanas de “incursiones aéreas” de la coalición de EEUU, nunca antes Daech fue mas fuerte y mas amenazador.
¿A quién atacan?







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