Esta
misma tarde, dábamos cuenta aquí en “Conacentomarroqui” de la elección en
Londres de la marroquí Raja’a Ghanimi por el Grupo árabe (The Arab group) como
mejor médico árabe del mundo”.
Como Raja’e hay en los
diferentes y más avanzados países del mundo decenas de marroquíes, mujeres y
hombres que brillan por su presencia, marcando con sus huellas el curso de los
acontecimientos en sus países de acogida, de residencia o de adopción.
Un orgullo nacional… un
orgullo a todos los marroquíes, el ver a sus compatriotas, destacados,
superiores y recompensados en otros cielos…
Dos ministros (ministras) en
Francia, un inventor en Estados Unidos, un marroquí que roza el Nóbel de física
y química, un jovencito que alcanza jugar con la élite del fútbol mundial ( FC
Barcelona) y…
¿Por qué allí y no aquí?
Ciertamente por múltiples
razones y por diversas causas. ¿Destino? No.
En un país en que se
“inventan” las élites y los liderazgos, se adoptan y adaptan a imperativos y a
pedagogías político-demagógica y donde la referencia sinónimo del vínculo y no
de la competencia ni de la aptitud, donde la casualidad genera milagros y donde
para los medios de comunicación (radio, televisión, prensa escrita etc.) no existen
mas de 9 o 10 rostros (invitados o eternos focos de atracción informativa), no
es fácil obtener un lugar bajo el sol.
Difícil… muy difícil, porque
“ellos” han querido que fuera así. Sin embargo, todas y todos los que fueron
reconocidas/os, por una u otra cualidad, por una u otra razón y por una u otra
circunstancia, sienten, a pesar de la injusticia de los que han decidido que
fuera así, orgullosos de ser marroquíes, llevando el amor de su país en el
corazón y a flor de boca.
«Si amas algo, déjalo
libre; si regresa es tuyo, si no, nunca lo fue» ...
SM el Rey hablaba en su ultimo
discurso del trono de la necesidad de crear el sello de calidad o etiqueta-
Marruecos (Label-Marruecos).
Muy buena idea… excelente…
pertinente.
En efecto, Marruecos se
merece, espera y necesita un sello de calidad que solo sus hijos sobresalientes
le pueden proporcionar y no los que fueron destinados por este o aquél responsable
y proclamadas élites o lideres por esta o aquella razón y para este o aquél
fin.
Como decía Oscar Wilde: “«La
forma más baja de humor pero la más alta expresión de ingenio»
De hecho sus hijos sobresalientes
en los diferentes dominios se lo proporcionan… diariamente no así los
prefabricados como tal.
Las competencias marroquíes,
muchas de ellas reconocidas a nivel internacional no faltan. Pero tampoco,
desgraciadamente, la mezquindad y la nimiedad.
Por ello como reza el dicho
musulmán: “se debe alzar la voz para proclamar la verdad y para cortar el paso
a la mentira"... a la
autosugestión y al sarcasmo”.
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