Marruecos en las encuestas y sondeos españoles: ¿ES DE SABIOS CAMBIAR DE OPINIÓN?



 Dos criterio, mismas personas o… casi: 14’8% de los españoles (como damos cuenta en nuestro análisis al respecto) encuestados por el Centro de Investigaciones Sociológicas de España (CIS) señalaban a Marruecos como primera potencia que más amenaza a España.
 
Era, en septiembre del 2013. O sea, hace exactamente un año.
Más reciente, un Barómetro del Real Instituto El Cano (BREI) plasmaba en uno de sus sondeos, un criterio, cuando menos, distinto y distante: 23% de los españoles entrevistados estimaban a Marruecos (y el norte de África) como una de las aéreas prioritarias de interés para la política exterior de España, justo después de la Unión Europea (37%) pero antes de Estados Unidos (16%) e incluso de América Latina (11%).
“Todo fluye, nada permanece” decía Heráclito.
De repente, los “moros” pasamos de una seria (principal) amenaza a España a uno de sus áreas prioritarias de interés.
“A esa atención especial responde, según Haizam Amirah Fernández, investigador principal de Mediterráneo y Mundo Árabe del Real Instituto El Cano, la reciente visita de los Reyes al vecino magrebí más cercano, con el que España mantiene unas relaciones cada vez más densas, pero al mismo tiempo complejas”., sin olvidar que es un caso único en el mundo, con su Rey que habla perfectamente el castellano y su ministro de asuntos exteriores y cooperación también, además de ser hincha del real Madrid.
De septiembre a septiembre. Un año, en el curso del cual, señalémoslo también porque constituye uno de los más importantes factores de esta evaluación de los criterios en España respecto a Marruecos y en Marruecos (aunque no hay ni encuestas ni sondeos) respecto a España, la productiva, fértil, y fecunda labor de los nuevos embajadores de los dos países, en Madrid Fadel Benyaish y en Rabat, José de Carvajal Salido.
“España-Marruecos, sintonía real y mucho por hacer”… muchísimo y tanto Benyaish como De Carvajal son conciéncienles de esta carencia (déficit)… de comunicación y de medios para contrarrestar lustros de clichés y de estereotipes.
No cabe duda, pero también, parafraseando a Antoine de Saint-Exupery “Para ver claro, basta con cambiar la dirección de la mirada”. Es decir: Entre España y Marruecos, lo que nos une es infinitamente más importante, más rentable y, en definitiva, más indispensable de lo que nos separa.
“Nadie puede ser esclavo de su identidad”, decía Elliot Gould. Cuando surge una posibilidad de cambio, hay que cambiar porque, las tradicionales, casi folklóricas susceptibilidades de la proximidad geográfica constituyen lógicos motivos de discrepancias y de antagonismos que deben ser controlados, pero al mismo tiempo deben servir de incentivos para conocerse más a fin de cooperar mejor “máxime cuando se solapan –como enfatiza Haizam Amirah Fernández-  múltiples crisis económicas, sociales y políticas a ambos lados del estrecho de Gibraltar”.
Como solía decir el difunto rey de Marruecos, Hassan II “todo se puede cambiar… todo menos la geografía. Nadie elige a sus vecinos”.
… Y tenia razón el difunto soberano: “Estamos condenados (llamados) a entendernos”.

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