Probablemente, somos todos testigos de intentos del fin de una época y la
“invención” (imposición) de otra.
Ingenuo quien (como todos nosotros) haya creído que Bush y Estados Unidos
acabaron con el Estado talibán en Afganistán. Lo único que hicieron fue
trasladarlo a Siria o a falta de lo cual a Irak.
Ahora no hay peor ciego que el que no quiere ver (o peor imbécil que el que
no quiere comprender) asistimos a un debilitamiento deliberado del Estado a
causa, entre otros, de las “revoluciones árabes” y a expensas de los derechos palestinos.
Los, hasta ahora, intentos de partición de Irak, las también, hasta ahora,
tentativas de substitución de Estados naciones en Oriente Medio por entidades
al servicio de ciertos intereses geo-estratégicos, geopolíticos y geo
económicos estas haciendo el agoto de los expertos y analistas israelíes…entre
“otros”. El fin del Estado nación, el carácter ficticio de las fronteras de
Sykes-Picot, los, hasta ahora, intentos de remodelación del mapa medí oriental,
según consideraciones étnicas y/o confesionales (dogmáticas) todo esta
planificado y destinado a ilegitimizar, no solo la existencia de Israel, sino
su carácter de Estado judío… y es, precisamente el objetivo principal de los
conceptotes de aquella cantinela llamada “Primavera árabe”: provocar los
demonios étnicos, tribales y confesionales.
¿Lo lograron? En parte, gracias a muchos de nosotros (los que han aceptado
encargarse por procuración sin saber que ellos están incluidos en el mapa
alternativo). Bastaría preguntarse ¿Dónde paso la Liga Árabe y la Organización de la Conferencia Islámica?
O lo que podría ser lo mismo: ¿Quién las redujo al silencio fúnebre cuando en
Siria ambas mostraron una auténtica diarrea de “soluciones” y resoluciones?
No obstante, el nuevo mapa de Oriente Medio no se limita a Irak y Siria
sino los primeros indicios de una reveladora mensajería ha comenzado en otros
países como Marruecos por ejemplo, literalmente al abrigo de los vendavales
fundamentalistas, ve un extraño fundamentalista sustituir en escuelas visitadas
por el rey, la devisa nacional por citaciones confesionales o en Túnez, donde
casi diariamente se debe lamentar perdidas en vidas humanas. Lo mismo en Egipto
y en Libia.
El panorama es sombrío. La operación de rastreo se está terminando
exitosamente: La Liga
Árabe que no decide si aquella boca es suya, la proclamación de un “Estado
“islamista” por un grupúsculo sobre unos kilómetros del suelo iraki, pero que
nadie sabe de donde obtiene miles de millones de dólares y todo lo que es
susceptible de cambiar el equilibrio militar en una zona, la constante
desestabilización de Egipto, Libia y Túnez etc.
En este con texto se puede sentir una fuerte tentación de dar razón a quien
dijo que el mayor éxito contra los mundos árabes e islámico fue/sigue siendo Al
Jazeera y la “primavera árabe”.
Una pregunta para terminar ¿Quién es el principal beneficiario o
beneficiarios de la actual convulsión del mundo árabe?
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