Marruecos/Seguridad Baja de 30% de asesinatos, 20% de agresiones, y 25% de robos



Para unos, roza lo imposible. Para otros, es posible cuando “quieren”. Para todos, un motivo de alegría, casi de regocijo: En menos de tres meses de movilización, la policía marroquí, según cifras oficiales, proporcionadas por el ministro del interior, ha logrado bajar drásticamente la criminalidad en Marruecos.

Mohamed Hassar mismo ha reconocido “estar gratamente sorprendido”.



La acción contra el fenómeno de “tcharmil” (especie de agresiones con armas blancas perpetradas a menudo por jóvenes) ha hecho caer altos funcionarios de la policía e incluso prefectos se han visto obligados de abandonar sus cargos.

En la sesión semanal consagrada a las preguntas orales en la Cámara de representantes (primera cámara del parlamento bicameral marroquí), el titular de interior marroquí ha subrayado que durante los seis primeros meses de este ano, los asesinatos han disminuido un 30% en relación al mismo periodo del 2013, registrándose unos 200 casos.

Lo mismo o casi en lo que se refiere a las agresiones físicas y los robos que han bajado, un 20% y 25% respectivamente.

Esta movilización ha permitido, no solo contrarrestar la delincuencia o paliarla, sino también y sobre todo llevar a cabo una operación “manos limpias” entre el propio cuerpo policial, las Fuerzas Armadas reales y las Fuerzas Auxiliares lo que ilustra fehacientemente que la delincuencia se viste también de uniforme.

De esta forma, desde el 7 de abril, fecha de la carta real al ministro del interior, la Dirección general de Seguridad Nacional ha afectado a su sede en Rabat, sin absolutamente ninguna responsabilidad o puestos a la jubilación a los prefectos de Fez, de Tetuán y hace poco el de Tánger.

Muchos comisarios, oficiales principales e inspectores tuvieron el mismo destino.

 

 

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