DESPUÉS DE TÚNEZ, LIBIA : Marruecos por instituciones democráticas, Argelia por el general Khalifa Haftar



Dos días después de la celebración en Ginebra de una reunión sobre la situación en Libia, organizada por la Fundación Mohamed Benjelloun, un marroquí afincado en Suiza y a la que concurrieron ex ministros, embajadores y altas personalidades libias, el presidente del Congreso Nacional General Libio (parlamento) , Nouri Aboussahmein se pone en contacto con el rey Mohamed VI.

El responsable que ejerce las funciones de jefe de Estado ha solicitado, según un comunicado del Gabinete Real, “el apoyo del soberano y de Marruecos para garantizar el éxito a la experiencia Libia”.

 




En esta  

 

 

 

 

conversación telefónica, según la misma fuente, el monarca marroquí ha reiterado “la necesidad de preservar la unidad nacional y territorial de Libia” subrayando a este respecto que “el dialogo nacional, que incluya a todos los componentes del pueblo libio es la única vía inherente a superar esta fase”.

 Lo que deja claro que Rabat (a través de su soberano)  ha optado, en la actual crisis Libia, por las instituciones democráticas, por el dialogo nacional y por la concertación entre todos en Libia, mientras que Argelia apoya de manera inequívoca al general (en retiro) Khalifa Haftar, que combate, desde hace semanas con el apoyo del cuerpo del ejercito libio, especialmente el ejército del aire, las tropas leales al jefe del gobierno Maitik.

En este sentido, con el pretexto de la lucha anti-terrorista, el Ejército Nacional Popular Argelino, según el diario The Times, citando el Think Tank británico The Henry Jackson Society,  se encuentra, desde el 29 de mayo pasado en el Sur de  Libia con fuerzas especiales americanas y francesas.

Esta alianza circunstancial entre Argelia, Estados Unidos y Francia a los que puede incorporarse Chad y las fuerzas del controvertido general Khalifa Haftar tiene el mérito de explicar la verdadera finalidad de la ofensiva “anti-terrorista” en la región de Benghazi.

En efecto, el general Khalifa Haftar había sido “olvidado” junto a los hombres de su batallón durante la guerra de Libia contra el Chad, siendo “recuperado” con sus hombres por el entonces presidente americano Ronald Reagan en plena crisis de Lockerbi, residiendo durante años en Miami, de donde su acento español cubano.

A este respecto recodemos que el comando que detuvo y asesinó al ex mandatario, el coronel Ghaddafi hablaba español con acento cubano…

El resto se puede imaginar fácilmente… amistades peligrosas.

 

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