Uno de los comandantes de uno de los grupos “yihadistas” más feroces en
Siria: el movimiento Cham el Islam, Brahim Benchekrun El Alami (un nombre
típicamente marroquí), alias Abou Al Ahmed Al Magrebí; muerto en combate en una
localidad siria llamada Kasseb, cerca de Lattaquia, estaba creando, según el
Think Thank americano, Washington Institute, un grupo combatiente en Marruecos.
El indio americano Vish Sakthivel, un especialista de Marruecos por haber
ejercido en el en el seno de los llamados ‘Cuerpos de paz’, quien da la
noticia, afirma que el terrorista muerto planeaba “repatriar” una gran parte de
la estructura combatiente hacia Marruecos para combatir al Estado.
La noticia ha sido confirmada por más de una fuente estadounidense.
Con o sin quererlo, los que apoyan o hayan apoyado el terrorismo como medio
de realizar objetivos estratégicos o simplemente soñando con asentar su
liderazgo regional, asumen esta mortal responsabilidad.
Benchekrum era marroquí y como todos los terroristas nunca “sacia” su sed
de matar y de destruir: De un país a otro con la idea fija en quitar la vida a
los que no comparten sus criminales convicciones y destruir lo incompatible con
su abstracto credo.
Hoy es Marruecos. Mañana o incluso esta tarde serán muchos otros países y
es que muchos se han olvidado de que el terrorismo es uno e indivisible y que
los cambios de regimenes y de mapas geopolíticos nunca deben llevarse a cabo
apoyándose en grupos terroristas.
La geometría variable como abono.
Comentarios
Publicar un comentario