OCCIDENTE/DERECHOS HUMANOS : DEMOCRACIA EN TANTO QUE ARMA DE DESTRUCCIÓN MASIVA




Decíamos ayer... que el Vigésimo Quinto Periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos adoptó sin voto la resolución A/HRC/25/L.19.

¡Y qué! Nada o…casi nada. La resolución estipula, entre otras cosas, “el derecho a la libertad de culto o de convicción” y… ¡Aprieten el cinturón!: “El derecho de cambiar de religión o de las convicciones”. O sea: el derecho a ser un renegado y orgulloso de serlo para merecer que se le catalogara como demócrata.

No obstante, el problema no es la valoración ni la evaluación del alcance de la resolución adoptada en coro, sino los países que la aprobaron sin votar.

El problema es también, aunque nunca ningún demócrata se atreve a revelarlo, que la aprobación con o sin voto está muy lejos de ser inocente.

Norte/Sur. Ricos y pobres. Los frágiles y los sólidos. Los prescindibles y los imprescindibles. Los que tienen y los que no tienen o tienen poco. Los que viven de las ayudas y los que la desprecian. Las claves de los intereses estratégicos o económicos de los grandes y los que rozan la indecencia económica o política. En una palabra los permeables a las presiones de todo orden por parte de Occidente y los que son impermeables a ello debido a sus recursos y su importancia para los que exigen la democracia como medida a la ayuda, no importa que no tengan un parlamento ni constitución ni que sus mujeres no tuvieran derecho a conducir. Se atreven, eso si, a recoger todos los valores morales de occidente, los echan en la taza del aseo y tiran la cadena.

Unos se ven obligados a aceptar y acatan lo que “sea” aunque atentara contra su integridad religiosa y moral, su identidad histórica y cultural y su forma de ser. Otros, aunque tercermundistas lo rechazan o ni siquiera necesitan formar parte de la “jaulera”.

Unos nacen con estrella, otros estrellados,  presa de todo tipo de presiones en nombre de intereses estratégicos envueltos en un embalaje democrático.

¡Democracia… cuantas coacciones se cometen en tu nombre!

Comentarios